Desde San Lázaro

¿Un acosador será embajador?

La Secretaría de Relaciones Exteriores anunció la decisión de proponer a Pedro Salmerón como embajador de México en Panamá, lo que desató una ola de reclamos.

Morena y el presidente Andrés Manuel López Obrador tienen una extraña manera de relacionarse con personas sobre las que pesan acusaciones de haber cometido delitos o faltas graves. Los casos en los que el partido en el poder busca premiar a estos personajes afloran con mucha frecuencia, y los argumentos para defenderlos siempre son los mismos: “no hay denuncias” o “se trata de campañas mediáticas en su contra”.

Hace algunos meses la defensa oficial se volcó sobre Félix Salgado Macedonio, quien buscaba ser gobernador de Guerrero, para pasar por encima de varias acusaciones de violación y de ataques sexuales a mujeres que confiaron en él. Salgado Macedonio gozó de la defensa que el poder le proporcionó, y libró la posibilidad de que se realice una investigación en su contra.

Saúl Huerta, diputado por Morena, también fue defendido por su bancada cuando fue acusado de abuso sexual a un menor de edad. Huerta lo negó en un principio y el coordinador de su bancada, Ignacio Mier, argumentó que el ataque sexual de su compañero legislador no había ocurrido “en su función como diputado federal (sino que) lo hizo en su vida personal”, y por ello no se sumaba a las solicitudes de desaforar a Huerta. Posteriormente, Mier cambió de opinión y promovió la separación de Huerta de la bancada morenista y después su desafuero para enfrentar un proceso judicial que hoy lo mantiene en la cárcel.

Ahora que la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció la decisión del presidente López Obrador de proponer a Pedro Salmerón como embajador de México en Panamá, se desató una nueva ola de reclamos proveniente de mujeres que aseguran haber sido acosadas por el candidato a diplomático durante su paso como maestro en el ITAM.

Algunas de estas mujeres han dado la cara y de frente han manifestado haber sido acosadas por Salmerón, un historiador cercano a Beatriz Gutiérrez, la esposa del presidente López Obrador, quien influyó para posicionarlo en el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, de donde salió mal por una declaración en la que consideró “jóvenes valientes” a integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre que mataron al empresario Eugenio Garza Sada en 1973.

Salmerón presume de contar con apoyo desde el poder. Además de ser cercano a Beatriz Gutiérrez, Salmerón se manifiesta como perteneciente al grupo de Martí Batres.

El presidente López Obrador ya manifestó su apoyo a Salmerón. No se esperaba menos por parte del Ejecutivo, pues su designación como embajador en Panamá se decidió en Palacio Nacional. Por su parte, Salmerón cerró su cuenta de Twitter, seguramente aconsejado desde la casa presidencial, para evitar echarle más combustible al fuego.

El historiador enfrenta el rechazo de muchas mujeres feministas del país de todas las corrientes políticas, lo que complica su designación. Hasta ahora, más de 300 mujeres y 60 colectivos, políticos y defensores de los derechos humanos se han manifestado en contra del nombramiento del historiador.

La prensa de Panamá ya ha puesto la mirada en el nombramiento de Salmerón, donde la actriz, feminista y activista de derechos humanos, Gaby Gnazzo, expresó su malestar respecto a la designación. “¿Qué hizo considerar a López Obrador que Panamá no presentaría ‘peros’ para recibir a una persona que viene con un currículum de acoso sexual a sus espaldas?”, cuestionó.

El presidente López Obrador aún está a tiempo de reconsiderar su propuesta y no enviar el mensaje de que desde el poder se protege a acosadores, y lo que es peor, se les premia.

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