Desde San Lázaro

La conexión remesas-Sinaloa

La detención de la esposa de ‘El Mencho’, Rosalinda González Valencia, podría estar relacionada con el apoyo que el gobierno federal brinda al ‘Cártel de Sinaloa’, enemigo del ‘CJNG’.

Dice el dicho que cuando el río suena, agua lleva. Y en el caso de la detención de Rosalinda González Valencia, esposa de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el río está sonando bastante.

Los distintos hechos ocurridos en las últimas horas sugieren que la detención de González Valencia tendría que ver con el apoyo que el gobierno federal brinda al Cártel de Sinaloa, enemigo del CJNG. Mientras a un cártel se le ataca, al otro se le deja trabajar.

Las versiones de que el Cártel de Sinaloa cuenta con la bendición gubernamental comenzaron a correr desde el 17 de octubre de 2019, cuando el Ejército Mexicano detuvo y liberó a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, por indicaciones del presidente López Obrador, según ha señalado el mismo mandatario argumentando que con ello se evitó que muchas personas perdieran la vida. Posterior a ello, el presidente viajó a Badiraguato, Sinaloa, en donde en un paraje apartado saludó a la madre de El Chapo, María Consuelo Loera Pérez.

Que la detención de la esposa de El Mencho se haya llevado a cabo a pocos días del viaje del presidente López Obrador a Washington para reunirse con el mandatario estadounidense, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, es, por decir lo menos, sospechoso, como también lo fue la liberación de Ovidio Guzmán y el saludo a la señora Loera Pérez.

Pero más sospechoso está resultando lo que está pasando en Sinaloa con relación a las remesas que se están recibiendo, y que el presidente López Obrador tanto festeja.

Durante el primer trimestre de 2021, Sinaloa captó 267 millones de dólares en remesas, 28 millones más respecto al primer trimestre de 2020, lo que en términos relativos significó un aumento de 11.9 por ciento. El importe de remesas en dólares que llegaron a Sinaloa, convertido a moneda nacional, significó un ingreso de 5 mil 435 millones de pesos, es decir 656 millones de pesos más respecto al mismo periodo de 2020, lo que en términos relativos significó un aumento de 13.7 por ciento.

En los últimos tres años, las remesas que llegaron a Sinaloa desde Estados Unidos durante el primer trimestre aumentaron en 52 por ciento, al pasar de 175 millones de dólares en el periodo enero-marzo de 2018 a 267 millones de dólares en el mismo periodo de este año.

Sin embargo, de acuerdo con cifras del Inegi, durante 2020, 15 mil 393 sinaloenses emigraron hacia Estados Unidos. 37.4 por ciento de los sinaloenses que emigraron hacia Estados Unidos el año pasado lo hicieron para buscar trabajo o por un cambio u oferta de trabajo, es decir, poco más de 5 mil 750. Las cifras de la emigración de sinaloenses a Estados Unidos no justifica los picos tan pronunciados en el aumento de remesas que se envían a esa entidad desde la Unión Americana, otro dato sospechoso que lleva a pensar cuál es el verdadero origen de los dólares que son enviados a Sinaloa.

Además, de acuerdo con el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa, los municipios de Mocorito, Badiraguato y San Ignacio son los tres que registraron los mayores incrementos porcentuales en la captación de remesas desde Estados Unidos en el primer trimestre de 2021, con respecto al mismo periodo de 2020: 112, 67.8 y 66.3 por ciento, respectivamente.

Remesas y narco son una combinación en la que es necesario poner atención, por la posibilidad de que las redes del crimen organizado hayan encontrado una forma de mover dinero con la complacencia, y hasta el festejo, del gobierno mexicano.

COLUMNAS ANTERIORES

En tres años, el país huele a muerte
Vasconcelos hace 100 años, Vasconcelos hoy

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.