Desde San Lázaro

La UIF tras Nacho Peralta, exgobernador de Colima

La deuda pública se elevó hasta 6 mil millones de pesos durante su mandato y hay denuncias en la contraloría interna por extorsión.

La Unidad de Inteligencia Financiera que comanda Pablo Gómez ya está trabajando en una de las primeras indicaciones que le dio el presidente Andrés Manuel López Obrador en torno a realizar una profunda investigación sobre las cuentas bancarias del exgobernador de Colima, Ignacio Peralta, familiares y excolaboradores ya que el desfalco a las arcas de esa entidad es monumental.

Como se recordará, desde julio el gobierno de Colima empezó a tener problemas para cubrir la nómina de los trabajadores al servicio del estado, incluso se realizaron paros secuenciales hasta octubre para presionar al gobernador para que les cubrieran sus quincenas.

Lo raro del asunto es que mientras se realizaban este tipo de manifestaciones, el gobierno de Colima contrataba más deuda a grado tal de convertir a esa entidad entre las tres más endeudadas del país, en proporción al número de habitantes.

Las inconformidades no quedaron solo entre los burócratas de Colima; también muchos proveedores denunciaron en la contraloría interna diversos actos de extorsión por parte de gente cercana al gobernador para que, primero, liberar sus pagos mediante la cuota respectiva y luego, en la adjudicación directa de nuevos contratos.

La semana pasada el presidente advirtió durante su más reciente visita a Colima que el gobierno de Indira Vizcaíno debe presentar denuncias contra la administración del priista José Ignacio Peralta por la deuda de seis mil millones de pesos que heredó a su sucesora, aunque las arcas del estado estén vacías.

“Mi recomendación es que se actúe con rectitud, justicia y no con venganza y en ese sentido se tienen que presentar las denuncias porque si no se hace nos convertimos en cómplices”, precisó el jefe del Ejecutivo Federal.

Por su parte, la gobernadora Vizcaíno aclaró que hará todo lo que le toque para que se busque que se haga justicia en Colima. Por ello, ya se iniciaron los procesos de auditorías y se están recabando información y pruebas para presentar las denuncias correspondientes.

Nacho Peralta se encuentra en el cuarto lugar de los 15 gobernadores salientes con la mayor cantidad de observaciones por parte de la Auditoria Superior de la Federación, por un monto de 5 mil millones de pesos, y si no se da parte a las autoridades judiciales de inmediato, será responsabilidad de la nueva gobernadora, quien por supuesto no quiere ser cómplice a pesar de haber colaborado con Ignacio Peralta durante su administración

La deuda pública del estado con cada administración sube exponencialmente y sabedor de esa problemática, Peralta no hizo nada para subsanar o por lo menos renegociarla para bajar los intereses, al contrario, dejó que la deuda de corto plazo alcanzará a Colima, ya que hay pasivos por vencerse y eso es una bomba de tiempo que recibió Indira Vizcaíno.

La deuda de Colima rebasa 6 mil 22 millones de pesos, de los cuales la tercera parte se debe cubrir en los próximos meses.

Como se aprecia, lo primero que tiene que hacer la gobernadora electa de Morena es dar vista a las autoridades federales sobre los malos manejos de Ignacio Peralta, al tiempo de implementar un programa inmediato de renegociación de la deuda pública de Colima, con el apoyo de los ingenieros financieros de las instituciones públicas del gobierno del presidente López Obrador, para reducir el servicio de la deuda y renegociar los vencimientos inmediatos a más largo plazo.

Luego, establecer una nueva estrategia de seguridad pública y combate al crimen organizado

La UIF rastrea entre los diputados de Morena en esa entidad, sobre el mal manejo de la administración de ‘Nacho’, en torno a los créditos contratados y del destino de estos recursos a obras consideradas como elefantes blancos y que solo sirvieron para despilfarrar el dinero de todos los colimenses.

La presencia del crimen organizado permeó las altas esferas del gobierno de Colima y esto lo saben los colimenses que han vivido tiempos de angustia en los últimos años por esa connivencia que existió entre Ignacio Peralta y los malosos.

La ruta de los dineros mal habidos pasa necesariamente, además de prestanombres y familiares del exmandatario, “por secuaces que manejaron el efectivo proveniente del narco”.

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