Desde San Lázaro

El ingreso de divisas presenta dos caras

Por cuarto mes consecutivo en lo que va de 2021 el flujo de divisas va por arriba de 4 mil millones de dólares.

La recuperación económica en Estados Unidos ha hecho posible que el dinero que envían nuestros connacionales desde el extranjero, sobre todo de nuestros vecinos del norte, mantengan a cientos de miles de mexicanos en condiciones adecuadas para sortear la crisis que se vive en México, derivada de la pandemia y del mal gobierno.

Por cuarto mes consecutivo en lo que va de 2021 el flujo de divisas va por arriba de 4 mil millones de dólares, lo que convierte al primer semestre de este año en un periodo con nivel récord, al acumular 23.6 mil millones de dólares, el mejor monto desde que se tenga registro.

Por fortuna, esta tendencia alcista se mantendrá por varios meses, lo que significa que a final de año las remesas andarán rondando 49 mil millones de dólares.

Desde luego existen diversos factores en Estados Unidos que podrían frenar este incremento en las remesas, particularmente en lo que se refiere a los apoyos para estimular el empleo, sin embargo, lo anterior se compensará con el crecimiento real en varios sectores productivos de la economía norteamericana.

Los residentes de los estados de California, Texas, Minnesota, Arizona, Florida e Illinois aportaron 95 por ciento del total de remesas del primer semestre, y en contraparte los municipios más favorecidos por esa derrama económica en México fueron Tijuana, Guadalajara, Álvaro Obregón, Morelia y Ciudad Juárez.

En la actualidad las principales fuentes de divisas en territorio nacional son precisamente las remesas, industria automotriz, exportación de crudo, inversión extranjera directa y el turismo, aunque, hay que decirlo, estas últimas se han desplomado y los indicadores de que se recuperen anuncian que tardarán por lo menos un lustro más para que se tengan los niveles de 2018.

La recuperación de la industria automotriz va remolcada con grúa, pero avanza; mientras que la inversión extranjera directa cayó 29 por ciento en el primer trimestre de 2021, de acuerdo al Banco de México.

La participación del gobierno mexicano resulta vital pero ambivalente para que se mantengan los niveles de divisas. En las remesas, por ejemplo, no tiene alguna injerencia positiva para que el flujo vaya en aumento, ni tampoco en el precio internacional del petróleo, sin embargo, en este rubro podrían haber más ingreso de divisas, si la producción petrolera fuera más alta, pero ello no ha podido ser, al contrario, ésta va en decremento hasta llegar a los niveles de mil 676 millones de barriles por día, muy lejos de la meta que fijó Pemex de 2 millones de barriles diarios.

Las decisiones que ha tomado el actual gobierno en relación, verbigracia, a la cancelación del nuevo aeropuerto de Texcoco y de otras grandes obras en donde hay capital extranjero, además del ánimo estatista que prevalece en el sector energético, han provocado el freno de la inversión extranjera, además de que inversionistas de peso han retirado sus capitales en busca de mejores horizontes.

Estamos en un momento decisivo en torno a la captación de divisas, ya que mientras las remesas crecerán a niveles inéditos, el turismo, la industria automotriz y la inversión extranjera seguirán a la deriva, naufragando como un barco dañado en medio de una gran tormenta.

La confianza y credibilidad son los pilares para que se reactiven estos sectores; desde luego, también la demanda internacional por las exportaciones mexicanas es fundamental; y todo ello, en buena medida, depende de la recuperación de Estados Unidos y de la actuación del gobierno de la 4T.

El quid del asunto es que la generación de divisas crea empleos, desarrollo regional, estabilidad social y política. En este sentido, gran parte de las variables que estimulan o afectan su ingreso al país dependen de las decisiones que tome el gobierno, y en lo que resta del sexenio no se aprecia que el clima de negocios y desarrollo económico presenten condiciones de estabilidad, al contrario, las perspectivas son desalentadoras.

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