Desde San Lázaro

Un presupuesto alternativo para 2022

Parece que va en serio el cierre de filas del bloque opositor en la Cámara de Diputados, en torno a presentar un proyecto alternativo del Presupuesto.

Parece que va en serio el cierre de filas que se ha dado entre los integrantes del bloque opositor en la Cámara de Diputados, en torno a presentar un proyecto alternativo del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) al Congreso, y lo decimos porque una cosa son las declaraciones y otra los hechos, que en el pasado se imponían sobre los buenos deseos.

En la LXIV Legislatura ocurrieron muchas traiciones a ese bloque opositor conformado por el PAN, PRI y PRD, por sus propios legisladores, quienes en temas fundamentales se abstuvieron, ausentaron o de plano votaron a favor de las iniciativas propuestas por Morena, como el caso del actual coordinador del grupo parlamentario de los tricolores en la Cámara baja, Rubén Moreira.

Ahora el propio Moreira, con Jorge Romero, del PAN y Luis Espinosa Cházaro, del PRD, acordaron ir en bloque por un PEF alterno al presentado por la SHCP y ello, de suyo, si se concreta, sería un gran logro, toda vez que en la distribución de los recursos se establecen las prioridades del gobierno de la 4T y en ellas no están atender las demandas más sentidas de la población, como la crisis económica, la inseguridad, el desabasto de medicamentos, vacunas, la desaparición de las guarderías y otros programas de política social que requieren fondeo presupuestal.

Sabedores de que no cuentan con la mayoría calificada para aprobar el presupuesto alternativo, tienen razón en considerar que eventualmente se podrían sumar legisladores de otros partidos políticos a su causa, como de MC y del PVEM, más en estos momentos que la ciudadanía estará más atenta al desempeño de sus representantes populares en su relación con Morena y el mismo gobierno federal.

En estos momentos en que se analiza, incluso, el retiro del Verde como partido político, varios diputados que conforman su bancada en San Lázaro ven con buenos ojos sumarse a la causa del bloque opositor, porque están convencidos de que la gente requiere esos apoyos presupuestales para sortear la crisis sanitaria y económica por la que transitan.

Incluso varios diputados del Verde formaron parte del equipo del presidente Enrique Peña Nieto.

Existen temas que son muy atractivos para el PVEM e incluso para el PT, como las energías limpias o la reivindicación de los derechos de las minorías. Por ello en una de esas se suman a las causas que defienden los opositores.

Lo que es un hecho es que hay una gran concordancia por defender en la LXV Legislatura los órganos constitucionalmente autónomos, al tiempo de constituirse como un auténtico contrapeso de las ocurrencias del titular del Ejecutivo federal.

Los subejercicios presupuestales que han tenido varias dependencias del gobierno federal en los dos años pasados tendrán una revisión especial por los legisladores del bloque opositor, ya que no es posible que se tengan pocos recursos y estos no se ejerzan.

Es interesante ver cómo ha gastado el gobierno los recursos de los mexicanos y cuál es su efecto sobre mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos, sobre todo, verbigracia, el de los programas asistenciales que tienen más recursos que nunca, pero el número de pobres creció en más de 11 millones de personas en lo que va del sexenio.

De igual manera, las obras faraónicas del régimen representan dinero público tirado a la basura ya que no conllevan beneficio alguno para el grueso de la población, como la construcción de una refinería, cuando el mundo camina en sentido contrario a la quema de combustibles fósiles.

Ya no digamos el Tren Maya que está devastando la selva del sureste mexicano o el aeropuerto de Santa Lucía que lleva más recursos gastados que lo que hubiera costado terminar el aeropuerto de Texcoco.

Veremos qué tan congruentes son los diputados del bloque opositor en eso de cumplir con las declaraciones que emiten sus líderes parlamentarios, aunque, hay que decirlo, ahora que están bajo la lupa por parte de la ciudadanía, pues será difícil que se vendan al mejor postor.

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