Desde San Lázaro

Fracaso de la consulta que pega en la revocación de mandato

La consulta popular para enjuiciar a actores políticos es la antítesis de la democracia participativa ya que, mediante la manipulación y el acarreo, pretenden sacar raja política.

El derroche de todo tipo de recursos, humanos y económicos, por una ocurrencia, es criminal, sobre todo ahora que se padecen todo tipo de carencias, particularmente en el sector de salud, en donde el desabasto de medicamentos sigue creciendo hasta en químicos que eran de uso común y frecuente, como el ácido acetilsalicílico.

La consulta popular para enjuiciar a actores políticos es la antítesis de la democracia participativa ya que, mediante la manipulación y el acarreo, pretenden sacar raja política de un tema que, en todo caso, deberá caer en la cancha judicial, si es que se cometieron delitos por parte de los que se pretenden enjuiciar y no en la pista electoral y de participación ciudadana.

Ni en sueños podrán juntar más de 37 millones de votos para enjuiciar, no a los expresidentes, porque de eso no se trata la pregunta final, la que elaboró la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino a cualquier actor político del pasado y eso en mi real entender comprende también los que estaban en su cargo en 2019 y 2020.

Si no se alcanza ese rango de participación, será un fracaso y si en el remoto caso de que acudieran a expresar su opinión más de 37 millones de mexicanos, entonces quedaría en evidencia el ominoso ejercicio ya que en el cuestionamiento en ningún caso se mencionan a los expresidentes, Carlos, Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, ni tampoco a Andrés Manuel López Obrador, que si bien todavía no es expresidente, sí es un actor político que tomó decisiones en sus dos primeros años de gobierno que afectaron la vida de millones de mexicanos, como cancelar el nuevo aeropuerto de Texcoco o tomar la estrategia equivocada para combatir a los delincuentes, o peor aún, por implementar una serie de fallidas decisiones para combatir al Covid-19.

Veremos en qué termina este tongo que obligó al INE a usar todas sus capacidades para organizar la consulta popular y a buena parte de voluntarios que de igual manera pondrán su mejor cara para recibir a los ciudadanos, el domingo 1 de agosto.

El resultado de esta pachanga, importa, pero no para enjuiciar a los expresidentes, sino para medir el poder de convocatoria del presidente y de Morena y en eso sí debe haber preocupación, toda vez que ante el desangelado ejercicio, se pone en riesgo la permanencia de AMLO en la presidencia de la República.

El próximo año viene la revocación de mandato y allí sí seguramente la gente saldrá a expresar su opinión y, por lo menos en la capital del país, ya sabemos de qué tamaño es el rechazo de la gente hacia el presidente.

Si ocho Alcaldías de 15 las gobernará la oposición conformada por el PAN, PRI y PRD, pues no es difícil pronosticar cuál será el resultado en la CDMX en torno a la revocación de mandato del presidente.

Este es el fondo del asunto y por eso están tan preocupados, claro, dirán algunos, no se está considerando la opinión de los habitantes de los estados en donde ganó Morena y en eso no necesariamente tienen razón, ya que en varios de ellos existe un rechazo a los malos gobiernos que hizo el PRI, el PAN y el PRD, pero ahora están padeciendo los efectos del mal gobierno de Morena a nivel federal, entonces las cosas no responden a la lógica de que en automático apoyarán a AMLO.

Otros dirán que así como el narco apoyó a los candidatos de Morena que a la postre serán gobernadores, de igual manera impulsarán a que el presidente continúe en el cargo, y esto también es una lectura sesgada, porque con esa clase de alacranes no hay acuerdos que se respeten y no hay palabra de honor.

Cuando se concibió la revocación de mandato se consideró que, como la popularidad de AMLO estaba por las nubes, pensaron que iba a durar para siempre. Empero la luna de miel con el electorado se terminó y ahora ya no saben cómo salir del atolladero.

Veremos cuáles serán los resultados del 1 de agosto, aunque ya sabemos que será un fracaso que provocará otro entuerto marca diablo de ya saben quién.

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