Desde San Lázaro

Tercera y cuarta olas a la vista

No solo padecemos el embate de la tercera ola de contagios por Covid-19, sino que las variantes del virus se desplazan a mayor velocidad que la vacunación.

Las mentes calenturientas del régimen, esos jilguerillos mercenarios que se cuadran ante el mejor postor, le han concedido influencias irreales a este periodista. Desde que soy el dueño del periódico, hasta que represento la línea editorial de El Financiero. Ni una cosa ni la otra, sencillamente soy un reportero que trata de ponderar las decisiones del poder, bajo la lupa del escrutinio. La libertad de expresión nunca será cercenada por sesgadas opiniones que tienen correa de mando desde las oficinas centrales del gobierno capitalino

Ya está aquí y aunque había señales suficientes para que ello ocurriera, no se ha acelerado el ritmo de vacunación, a niveles, por ejemplo, de días antes de las elecciones. Al contrario, se retrasa, no obstante que existen más de 15 millones de vacunas en los almacenes del sector salud.

No solo padecemos el embate de la tercera ola de contagios por Covid-19, sino que las variantes del virus se desplazan a mayor velocidad que la vacunación, y ello gesta la cuarta ola, que seguirá provocando más mortalidad.

Se han vacunado alrededor de 54 millones de personas contra Covid. 21 millones 396 mil 576 personas tienen el esquema completo y el resto solo tienen una dosis, en total se ha inoculado a 42 por ciento de la población.

Al país han llegado 71 millones de las seis vacunas disponibles, es decir, está el antígeno en territorio nacional, pero no se aplica con la celeridad requerida para evitar que mueran más personas y se transmute el virus a variantes más agresivas.

En una lucha contra el reloj, se observa, en contraste, la parsimonia e ineptitud gubernamental, ante la imperiosa necesidad de proteger la vida de las personas que, ya no solo son contagiadas las de mayor edad, sino que ahora el bicho se ha instalado entre los jóvenes.

El desastre que prevalece en el Insabi y en general en sector salud es producto no solo de la improvisación, sino de malas decisiones políticas que desde que comenzó la pandemia, soslayó su impacto tanto en la vida de las personas, como en la economía y ahora están a la vista los resultados.

Con más de 500 mil muertos y un desplome del PIB, que para volver a los niveles que se tenía antes de la pandemia -ya no digamos al comienzo del actual sexenio- tendrán que pasar varios años.

Es decir, de aquí a 2024 no hay posibilidad de que el PIB se ubique en 2.4 por ciento, nivel en que lo dejó Enrique Peña Nieto. Al contrario, con las decisiones que se están tomando y el abandono al aparato productivo conformado principalmente por las Mipymes, pues las perspectivas no son nada alentadoras.

Y en cuanto a frenar la mortalidad por la enfermedad proveniente de China, tampoco se ve una tendencia favorable, no obstante que al menos 40 por ciento de la población ya padeció la enfermedad.

Desde San Lázaro, la diputada Verónica Juárez Piña exigió al gobierno federal a reconsiderar su decisión sobre el desmantelamiento de hospitales temporales Covid-19, particularmente el ubicado en el autódromo Hermanos Rodríguez, en la Ciudad de México

Asimismo, lo llamó a reconsiderar su estrategia de reapertura generalizada de actividades económicas y sociales, pues resultan prematuros, ante la tercera ola de contagios y la aparición de nuevas variantes del coronavirus.

Urge restaurar, por otro lado, la funcionalidad del Consejo de Salubridad General a fin de que las decisiones sean más acertadas, las responsabilidades sean compartidas y el costo para la sociedad mexicana sea el menor posible.

Cierto, en dicho Consejo hay un liderazgo del gobierno federal a través de la Secretaría de Salud y otras dependencias del Ejecutivo, pero donde también participan gobiernos estatales, universidades, otras instituciones de educación superior y organizaciones civiles y empresariales.

La cuarta ola ya está en Europa y en otras regiones del orbe, por ello, no tarda, merced a los nulos controles de acceso al país, de propagarse con variantes del Covid, más agresivas y de más rápido contagio.

COLUMNAS ANTERIORES

Fracaso de gas bienestar y más deuda para México
Daño patrimonial a la nación por la consulta popular

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.