Las Encuestas

El futuro de las encuestas

Escuchar a todos sobre los nuevos retos que enfrentan las encuestas fue muy revelador. Abordaron viejas temáticas bajo nuevas ópticas o nuevos tópicos que plantean otros retos: baste con mencionar la inteligencia artificial.

Entre el lunes y el jueves de esta semana se reunieron en la Ciudad de México más de 300 personas dedicadas a las encuestas, provenientes de alrededor de 60 países, para celebrar la 79 conferencia anual de la Asociación Mundial de Investigadores de Opinión Pública (WAPOR, por sus siglas en inglés).

Ya había yo adelantado en este espacio (Las Encuestas, 7 de agosto) que la temática central de la conferencia resultaba muy sugerente: “la investigación de la opinión pública en un emergente orden mundial multipolar”.

Y precisamente, una de las mesas de discusión que me generaba un particular interés de este congreso era el “Panel presidencial WAPOR-AAPOR: el futuro de la investigación de opinión pública”, en el cual, ocho personas expertas que fungen, han fungido o están por tomar posesión como presidentes de las asociaciones hermanas WAPOR y AAPOR, esta última la asociación estadounidense, además de ESOMAR (la organización, originalmente europea y posteriormente global, de agencias de investigación de mercados), reflexionaron sobre el futuro de la profesión.

Kathleen Frankovic fungió como moderadora del panel, barajando temas y provocando reacciones de sus colegas. Las anécdotas y experiencias acumuladas se combinaron con los intentos de reflexión a futuro.

Frankovic fue responsable durante muchos años de las encuestas de la cadena televisiva CBS, en Estados Unidos, y fungía como presidenta de AAPOR en 1992, el año en que ingresé tanto a AAPOR como a WAPOR como miembro. (La presidenta de WAPOR en ese año era la inglesa Elisabeth H. Nelson, por lo que me tocaron liderazgos femeninos desde un inicio. Antes de ellas había habido dos mujeres presidentas de WAPOR; Helen Crossley en los años 60 y Elisabeth Noelle Neuman en los 80). Y Kathy fungía como presidenta de WAPOR en 2003, cuando vino a la Ciudad de México a un evento regional de la Asociación que me tocó organizar.

En el panel también estaban Michael Traugott, a quien tuve como profesor en la Universidad de Michigan y quien ha servido como presidente de ambas asociaciones (AAPOR-WAPOR); Frits Spangenberg, expresidente de ESOMAR; Claire Durand, expresidenta de WAPOR; Christian Haerpfer, actual presidente de WAPOR y de la Asociación de la Encuesta Mundial de Valores (WVSA), y Colin Irwin, vicepresidente y presidente electo de WAPOR.

Con todos ellos he tenido la oportunidad de trabajar por la profesión a lo largo de varios años, y siempre he admirado su visión y sus contribuciones ante los retos de las encuestas en un entorno cambiante.

Además de ellos, el panel se complementó con la participación de Mary Losch, presidenta en funciones de AAPOR, y Bob Torongo, vicepresidente de esa asociación y presidente electo, a quienes no conocía anteriormente.

Escuchar a todos sobre los nuevos retos que enfrentan las encuestas fue muy revelador. Abordaron viejas temáticas bajo nuevas ópticas (sigue siendo un tema central clarificar la naturaleza y contenidos de las encuestas al mundo periodístico, ahora en un ambiente informativo cambiante) o nuevos tópicos que plantean otros retos: baste con mencionar la inteligencia artificial.

Precisamente, la IA fue el tema central de la conferencia plenaria que impartió la profesora Ayşe D. Lokmanoğlu, de la Universidad de Boston, en una ponencia titulada “La investigación de la opinión pública y el surgimiento de los medios sintéticos”, en la cual planteó aspectos muy interesantes sobre la información y sus efectos en la opinión pública en una era de imágenes y símbolos generados por la inteligencia artificial.

En la conferencia tuvimos la fortuna de contar con el apoyo de estudiantes de comunicación de la UNAM y de ciencia política del ITAM. Su participación fue muy valiosa a lo largo de los distintos días del congreso. Varias ponencias en el mundo han contado con la ayuda de estudiantes locales. Al verlos en acción tuve recuerdos de que mi primer evento de WAPOR fue como estudiante y ayudante en 1990, también en la Ciudad de México. No sabía en ese momento, a punto de cumplir 22 años de edad, que WAPOR sería una comunidad muy importante en mi futuro.

Así que, al verlos, no vi solamente, y orgullosamente, a nuestros estudiantes apoyando. Estuve contemplando durante cuatro días el futuro de la investigación de opinión pública.

Quizás algunos quieran dedicarse a esta profesión, pero toda la generación en su conjunto será parte de cómo la opinión pública se exprese, se mida, se articule, influya en las decisiones colectivas y, espero, aporte al fortalecimiento democrático. Qué honor haber convivido con ese futuro.

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