El Mundial nos recuerda que el futbol es un deporte global que activa las identidades nacionales y locales.
Durante la Copa del Mundo, vestir la camiseta del equipo nacional es una clara muestra de orgullo, de apoyo, de emoción, y también de identidad.
En México, el lema es ‘ponerse la verde’, aunque la camiseta ahora sea blanca o negra. El martes pasado, el Ángel de la Independencia en la CDMX se vistió de amarillo con los seguidores de Colombia, escuadra que ayer enfrentaría al día siguiente a la de Uzbekistán en el estadio hoy llamado Ciudad de México.
Según las interpretaciones de la Encuesta Mundial de Valores, el orgullo nacional es más típico de las sociedades en las que imperan los valores tradicionales. Por eso me sorprendió ver niños besando sus camisetas de Noruega en la transmisión de ese partido, muy orgullosos de su equipo y de sus colores nacionales.
Esa y otras expresiones de nacionalismo deportivo me llevaron a revisar la relación que hay entre el nivel de orgullo nacional y el ranking que hace la FIFA de las selecciones.
El orgullo nacional en los países se ha medido por medio de la Encuesta Mundial de Valores, cuya octava ronda de entrevistas está en plena realización, por lo cual tomé los valores más recientes, que van de 2017 a 2021. No tan recientes, pero útiles.
Los rankings de la FIFA sí son los más actualizados, al 11 de junio de este año.
El primer hallazgo es que la relación no es muy fuerte. Tener una mejor posición en la FIFA no quiere decir que la sociedad de ese país sienta más orgullo nacional que quienes están más abajo en la tabla.
En todo caso sería al revés, ya que el segundo hallazgo es que la relación, por modesta que sea, es negativa. Eso quiere decir que, en términos generales, los países con menor ranking en la FIFA tienen sociedades que expresan un mayor orgullo nacional. Aunque los datos muestran muchas excepciones.
Lo más destacable es que los países mejor rankeados por la FIFA no son los que expresan el mayor orgullo. Francia, Argentina, España e Inglaterra registran niveles de orgullo nacional medio, oscilando entre 42 y 60 por ciento de personas que dicen estar muy orgullosas de su nacionalidad.
En Portugal, que aparece en el quinto lugar del ranking FIFA, se expresa mucho mayor orgullo, con 70 por ciento.
Y en Noruega, que aparece en el lugar 27 de FIFA, el orgullo nacional alcanza 68 por ciento. Sabiendo este dato, deja de sorprenderme el nacionalismo que vi entre esa afición, cuya selección provocó tendencia con sus fotos con atuendos de vikingos al inicio del certamen.
México y Colombia, aunque bien posicionados en los rankings FIFA, están por debajo de esos equipos antes mencionados, pero el orgullo nacional asciende a 72 y 82 por ciento, respectivamente.
Irán y Ecuador están un poco más abajo en la tabla de la FIFA, y el orgullo nacional alcanza 84 y 87 por ciento en esos países. Hasta aquí, parece que el orgullo es más alto entre los menos rankeados, pero también hay un grupo de países con alto ranking y bajo orgullo nacional (entre los que destaca Corea del Sur, que ayer jugó contra México), y unos pocos países con niveles bajos en ambos indicadores.
Entre los tres países que más han ganado copas del Mundo, Brasil, Alemania e Italia (que no calificó al certamen), el orgullo nacional es comparativamente bajo: 25, 31 y 40 por ciento, respectivamente.
El Mundial apenas va en su fase inicial, así que las oportunidades para movilizar nacionalismos y emociones sigue.