Repensar

Revocación factible

Los ciudadanos del estado más rico y populoso de la Unión Americana votarán en un mes para decidir si dejan a Gavin Newsom completar su cuadrienio o lo mandan a su casa.

Hace apenas tres años que Gavin Newsom, un político poco conocido, le ganó la nominación demócrata al exalcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa y obtuvo la gubernatura de California con 62 por ciento de los votos. Los ciudadanos del estado más rico y populoso de la Unión Americana votarán en un mes para decidir si lo dejan completar su cuadrienio o lo mandan a su casa.

¿Qué pasó? Newsom resultó mal gobernante de un estado cada vez más difícil de gobernar.

La perenne carencia de agua se agravó con la sequía más fuerte en décadas. Obligado a cortar el flujo de ríos y arroyos hacia los canales de riego (para garantizar el consumo humano), enfureció a los granjeros. Lo culpan de no aumentar la capacidad de almacenamiento. Los ambientalistas le recriminan que no haya hecho esfuerzos para reducir la salinización y reciclar más volumen del líquido.

La temporada de incendios forestales es la segunda peor de la historia y no pudo asegurar el presupuesto suficiente para combatirlos. La gente se está viendo obligada a contratar apagafuegos por su cuenta y no se ha conseguido suficiente ayuda federal. Los técnicos dicen que no los dejó hacer un manejo adecuado del problema.

Aunque han sido menos frecuentes, los apagones han causado pérdidas enormes a la industria. No se podrán evitar hasta que se invierta en nuevas redes de transmisión.

Tampoco ha logrado frenar el desempleo (de los más altos de la nación) o atenuar el costo de la vivienda (¡una casa media cuesta 750 mil dólares!), por lo que muchos se están yendo a vivir a otros lados.

A pesar de que nueve agencias tienen 41 programas para resolver el asunto, con un costo anual de 4 mil millones de dólares, el número de personas que viven en la calle se multiplicó; cada vez hay entre ellas más adictos o enfermos mentales.

La delincuencia ha crecido y, sin embargo, el gasto en policía se ha reducido, mientras que el robo y el narcomenudeo se han reclasificado como delitos menores. La población teme que los 76 mil presos que han visto sus penas reducidas, o los que han sido amnistiados, regresen a sus conductas nocivas.

Lo que mayormente ha causado la caída en la popularidad de Newsom ha sido su errático manejo de la pandemia del Covid-19. Inicialmente decretó restricciones muy fuertes, que afectaron severamente la economía antes de que las cortes las echaran para atrás. La opinión pública se indignó cuando declaró esenciales a los clubes nudistas y a los expendios de mariguana y no a las iglesias.

Los empleados públicos se oponen a la orden de vacunarse o hacerse una prueba a la semana, en tanto que los maestros y los padres de familia están en desacuerdo con obligar a los niños a usar tapabocas en las escuelas.

En picada

El referendo (costará 276 millones de dólares) se realizará el 14 de septiembre, justo cuando los incendios lleguen a su apogeo y la pandemia esté repuntando. La aprobación del gobernador ya está abajo de 50 por ciento.

La boleta tiene dos preguntas. La primera es: Si o No debe permanecer. La segunda: en caso de que haya más negativos, quién, de una lista de 40 personas, debe sustituirlo. Los demócratas se han cuidado mucho de no presentar candidatos atractivos, para que sus correligionarios se vean forzados a votar positivamente. Gana el que tenga mayoría simple.

Entre los republicanos hay de todo (un entrenador de patinaje sobre hielo, una chamana sanadora, un comerciante de cannabis), pero sólo unos cuantos tienen posibilidad.

Barry Elder, conservador que conduce un programa de entrevistas, podría dar la sorpresa si participa en el debate de la próxima semana.

Kevin Paffrath, conocido youtuber con algunas propuestas interesantes.

Doug Ose, exdiputado del distrito de Sacramento, que compitió con Newsom hace tres años, cultiva arroz; tiene el apoyo de los granjeros; es bueno para las frases pegadoras.

Kevin Kiley, joven abogado y profesor de Los Ángeles, actualmente miembro de la legislatura estatal.

John Cox, empresario millonario que ha fracasado en sus anteriores intentos de ser diputado, senador o gobernador y que, no obstante, recorre el estado acompañado de un oso de peluche gigante.

Kevin Faulconer, exalcalde de San Diego, es el favorito del establishment republicano; promete reducir los impuestos.

Quien triunfe gobernará un año y podrá participar en los comicios de noviembre de 2022.

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