Repensar

Política angelina

Aunque no pudo resolver el problema de las miles de personas en situación de calle, Garcetti termina su segundo período con fama de haber mejorado los servicios públicos, dice Alejandro Gil Recasens.

Eric Garcetti tiene todo para ser protagonista de una telenovela y… lo ha sido. A su bisabuelo italiano, el juez Massimo Garcetti, lo ahorcaron en la Revolución mexicana. Su abuelo paterno nació en Parral y se casó con una sonorense. Su padre arruinó su carrera judicial al participar como fiscal en el controvertido juicio de O.J. Simpson; se volvió entonces productor de televisión y le fue muy bien. Su madre heredó de su padre judío ruso una cadena de tiendas de ropa y preside una fundación benéfica.

Eric estudió en la prestigiada escuela-laboratorio de la UCLA y en la preparatoria que la Universidad de Harvard tiene en Westlake. Se graduó luego en relaciones internacionales en Columbia e hizo estudios de posgrado en Gran Bretaña.

Es un aceptable fotógrafo y un notable pianista y compositor de jazz, pero lo que más le gusta es la actuación. En Columbia formó una compañía de teatro musical que hacía presentaciones semanales en la televisión. Inició una carrera académica, como especialista de conflicto étnico en África y Asia, pero no le gustó.

Hizo varios castings y por su buen porte, sonrisa ganadora y cara de bueno acabó en el papel de un padre de familia en la telenovela All my children; más adelante la hizo de alcalde de Los Ángeles en las series policíacas The closer y Major crimes.

Los amigos de su padre lo convencieron de participar en el poderoso Sindicato de Actores (de donde también salió Ronald Reagan) y en 2001 lo apoyaron para ser el concejal de Hollywood en el Ayuntamiento de Los Ángeles. Cinco años después ya era el presidente del Concejo y en 2013 fue electo alcalde.

LA DIRECTORA

Amy Waxeland creció en la pobreza. Nunca estuvo más de dos años en la misma escuela, porque su madre iba de ciudad en ciudad en busca de mejores empleos. Costeó sus estudios universitarios trabajando de mesera en las tardes y de telefonista en las noches. Por sus buenas calificaciones obtuvo la beca Rhodes para estudiar en Oxford.

Fue en el vuelo nocturno a Inglaterra para iniciar su posgrado donde conoció a Eric, que también había obtenido esa beca. Él le platicó todo el viaje y a ella le cayó mal porque no la dejaba dormir. Se acabaron haciendo novios y son pareja desde hace 25 años. A lo largo de ese tiempo ayudaron a criar a siete huérfanos y tienen una hija adoptiva (Maya Juanita) de nueve años.

No podían ser más diferentes, pero de alguna forma se complementan. Él es tímido y conciliador; ella extrovertida y regañona. Él es cálido, alegre y espontáneo; ella fría, seria y calculadora. Él es bueno para las palabras y los discursos conmovedores; ella para los datos y los análisis aburridos.

Él es idealista e indeciso, torpe para ejecutar; ella práctica, audaz y perfeccionista, todo lo planea como si fuera una operación militar (le dicen Army en lugar de Amy). Entre juntas, él se pone a tocar piezas clásicas en el piano que puso en su oficina; el teléfono de ella tiene el tono de la marcha imperial de Darth Vader.

A pesar de que Amy prefiere mantener un bajo perfil, es innegable la influencia que ha tenido en el gobierno de la ciudad, al grado de que la portada de un número de la revista Los Ángeles pregunta: “¿Quién es realmente el alcalde?”.

Logró que hubiera paridad de género en las 41 comisiones y juntas de la ciudad y que se reclutaran más mujeres en el cuerpo de bomberos. Promovió la creación de refugios para mujeres violentadas, organiza talleres de liderazgo femenino y preside una coalición para mejorar las escuelas. Consiguió que se transparentara toda la información pública. Eric reconoce que todo se lo consulta. En cierta forma, él es un talentoso actor que confía en la intuición de su magnífica directora.

Aunque no pudo resolver el problema de las miles de personas en situación de calle, Garcetti termina su segundo período con fama de haber mejorado los servicios públicos. Logró además que la ciudad sea sede olímpica en 2028. El presidente Biden lo consideró para secretario de Vivienda y para embajador en México, pero al parecer lo será en la India. Los malpensados dicen que lo alejan para que no aspire a mudarse a la mansión del gobernador o a la Casa Blanca.

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