Directora de Análisis y Estrategia en Intercam Casa de Bolsa

¿Hacia dónde se dirige el peso mexicano?

Si bien de momento el movimiento reciente luce exagerado, el escenario más probable hacia adelante es que el peso continúe débil vs. el dólar, indicando que dejamos atrás al ‘superpeso’.

Esta semana el peso ha mostrado una depreciación de 3.4 por ciento, alcanzando un máximo de 21.61, al tiempo que el índice del dólar se ha fortalecido hasta un nivel no observado en los últimos 16 meses. Los movimientos del peso obedecen primordialmente a cuestiones externas, aunque recientemente factores locales han exacerbado el movimiento a la baja.

La normalización monetaria ha sido el factor determinante detrás de la pérdida de valor de nuestra moneda. La Reserva Federal (Fed) ha iniciado el retiro de estímulos, y la velocidad de implementación será de gran importancia para el dólar de cara a 2022. Se espera que la reducción del programa de estímulos monetarios finalice en junio del siguiente año. Sin embargo, recientes declaraciones por parte de algunos miembros de la Fed señalan que sería oportuno discutir una aceleración en el programa de tapering y el comienzo del alza de las tasas de interés. Luego de la ratificación de Jerome Powell para continuar por un segundo periodo al frente de la Reserva Federal, presenciamos mayor volatilidad en el mercado, ya que las expectativas sobre una menor laxitud monetaria comenzaron a cristalizarse. El simple proceso de normalización monetaria es favorable al dólar, en particular porque en otras economías avanzadas, tales como Europa o Japón, aún encuentran lejano este escenario.

Adicionalmente, los datos más recientes de inflación han comenzado a generar dudas sobre la temporalidad del alza en los precios. Diversos participantes del mercado anticipan dos alzas en Estados Unidos de 25 puntos base a la tasa de Fondos Federales en 2022, pese que el órgano central insiste que será hasta 2023. Esta disparidad seguramente traerá volatilidad y pone a la Fed en una difícil situación: si adelanta la normalización monetaria para alinearse con el mercado, el dólar seguiría siendo favorecido por una postura monetaria relativa menos acomodaticia en Estados Unidos, además de que se admitiría una inflación preocupante ante la que hay que actuar. Por otro lado, si decide no adelantar sus acciones, entonces envía la señal de que están dispuestos a dejar correr la inflación bajo la confianza de que es temporal, pero si fallan en sus estimaciones, tendrán que actuar más agresivamente en el futuro. En este sentido, los riesgos están inclinados a seguir viendo un dólar fortalecido en 2022. En favor del dólar juega también el incremento en los rendimientos del Bono a 10 años, que está proyectado a alcanzar al menos 2.0 por ciento para finales de 2021 o principios de 2022.

Por otro lado, el valor de nuestra moneda había estado fuertemente influido por el superávit en la cuenta corriente que se ha logrado gracias a una recuperación más rápida de las exportaciones y niveles récord en las remesas, situación que había favorecido al peso, a pesar de las fuertes salidas de capitales como resultado del reacomodo de los portafolios globales ante la previsible menor liquidez. Es de esperar que conforme se normalice la balanza y vuelvan a registrar déficits, este soporte que había ayudado a mantener estable al tipo de cambio, juegue en contra de nuestra moneda.

Finalmente, el retiro de la nominación de Herrera y la designación de Victoria Rodríguez como próxima gobernadora de Banco de México han agravado el sentimiento negativo hacia el peso, generando incertidumbre por la designación al frente del timón en manos inexpertas en un momento crucial. La conducción de la política monetaria es parte toral del desempeño de la economía. Banco de México tiene por delante un reto importante tras la aceleración en la inflación que, de acuerdo con la última lectura, alcanza máximos de los últimos 20 años, lo que se sumará a la menor laxitud monetaria en Estados Unidos. Si bien de momento el movimiento reciente luce exagerado, el escenario más probable hacia adelante es que el peso continúe débil frente al dólar, indicando que hemos dejado atrás al ‘superpeso’. Las probabilidades de ver volatilidad en 2022 son elevadas, más aún considerando que se ha iniciado un ciclo de alza del dólar.

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