Mis Finanzas

¿Eres ‘Early adopter’ o escéptico?

La adquisición de artículos por el influjo de la publicidad podría mermar el patrimonio si no se le pone un límite.

¿Tienes basura tecnológica en casa? ¿Cuánto vale? Tal vez pagarás para que se la lleven y además tendrás cuidado de no contaminar el medio ambiente. Es un fenómeno que se ha acrecentado y podría dañar tus finanzas.

En broma, cuando compraba algo novedoso, mi hijo me decía “Papá, eres víctima de la mercadotecnia”, refiriéndose a la adquisición de un artículo por el influjo de la publicidad; el caso es que ahora es permanente y merma el patrimonio, si no le ponemos un límite.

Reconozco la importancia de la reconversión personal y de estar siempre pendiente de los avances, el problema es lo caro de mantenernos en la “punta de la ola”.

Existe una teoría relacionada con la manera en que los consumidores adoptan la tecnología y es útil para reflexionar sobre el momento adecuado de realizar una adquisición en forma inteligente y barata.

Quienes arrancan son los “early adopters”; que, en el extremo, son capaces de dormir afuera de la tienda para salir con uno de los primeros gadgets vendidos. Representan alrededor del 15 por ciento del mercado y tienen menos sensibilidad sobre el precio.

Las compañías lo justifican, argumentando que no se han producido en masa y deben recuperar la inversión en investigación; sin embargo, en la mayoría de los casos es mentira, pues son empresas con un modelo de negocio de alta tecnología y distribuyen el costo de la innovación entre todas sus unidades. La realidad es que aprovechan a los consumidores dispuestos a gastar más por ser los primeros.

El punto central para las finanzas es que si pasamos a la siguiente fase de los “pragmáticos o mayoría precoz” el precio puede caer hasta un 50 por ciento en muy poco tiempo; recordemos, se ha acortado el lanzamiento de las versiones y en un semestre o año se observan estas circunstancias.

Más aún, si somos parte de los “conservadores” el precio se puede desplomar hasta 70 por ciento. Claro, para ese instante surgió una nueva tecnología y el ciclo vuelve a empezar; aquí ya estás comprando algo “viejo”. Luego le siguen los “escépticos” que son desconfiados y cuestionan la transformación.

No hay una regla que determine cuál es el mejor momento, porque dependerá de la utilidad de la tecnología para cada uno de nosotros, pero es un hecho que podemos bajar el gasto esperando 6 meses o un año y seguir contando con un producto relativamente “novedoso”.

Esto da tiempo para valorar si en verdad hará un cambio en nuestro hacer diario o se trata de una compra compulsiva que sólo elevará la basura tecnológica en casa.

¿En qué parte del ciclo de adopción tecnológica te encuentras? Coméntame en

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Twitter: @albertotovarc

Alberto Tovar

Economista, especializado en negocios y finanzas personales; certificado como coach de vida y equipos. Actualmente es el Director Regional de la Zona Norte de El Financiero. Ofrece conferencias y consultoría a organizaciones diversas.

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