Rosa Nelly Trevinyo

Rosa Nelly Trevinyo: ¿Comunicación?

Las redes sociales y las apps ayudan a eliminar las distancias geográficas, pero no sustituyen la conversación cara a cara

En la era de las redes sociales, la comunicación “virtual” se ha vuelto más la norma que la excepción. Tan es así, que un estudio reciente reveló que el 33% de la gente se comunica más con su familia por redes sociales y aplicaciones, que en persona.

El Instagram, Facebook, Twitter, Whatsapp y Zoom sin duda facilitan la transmisión de la información, pero no sustituyen de forma alguna la profundidad de las interacciones presenciales. Informar no es lo mismo que comunicar. Conectarse no es lo mismo que relacionarse. La comunicación “real” posee una riqueza sensorial—vista, olfato, oído, gusto, tacto—que es imposible suplir mediante la interacción digital.

Los canales sensoriales nos permiten captar y hasta sentir una amplia gama de señales provenientes del medio ambiente. Y nuestra capacidad de interpretar correctamente a las personas que están a nuestro alrededor, está asociada a estas señales. La comunicación presencial provee matices—como las micro-expresiones faciales, las sonrisas, los abrazos, las caricias—que evitan los malos entendidos.

Es precisamente por eso, que los canales sensoriales están íntimamente relacionados con la práctica de la comunicación asertiva. Y la comunicación asertiva es necesaria para poder tener diálogos familiares constructivos que faciliten la expresión de nuestros sentimientos, que “conecten” de manera cognitiva y espiritual, y estrechen lazos.

¿Cómo esperamos entender al otro si mientras lo “estamos escuchando atentamente” contestamos un mensaje de texto? ¿Cómo podemos empatizar con nuestro hermano si en medio de la conversación lo interrumpimos para mencionar algo que sucedió ayer y que “no les había contado”? ¿Cómo pretendo que mis hijos me tengan confianza si tan pronto comienzan a compartir sus intereses los juzgo, sermoneo y culpo?

Pensar que porque somos familia y trabajamos juntos nos comunicamos bien, es una falacia. La buena comunicación familiar-empresarial no sólo implica co-existir, requiere convivir y empatizar. Se trata de crear lazos emocionales que sean difíciles de romper (que no puedan bloquearse con un click); un “nosotros” que promueva la pertenencia y el compromiso. Y para lograrlo la escucha activa es indispensable.

Escuchar al otro mientras vemos la televisión, buscamos “algo” en internet o contestamos una llamada, puede llevarnos a cometer errores de interpretación. Aunado a eso, es probable que la persona a la que “estamos escuchando” se sienta minimizada y poco apreciada. Cuando nos sentimos escuchados, disminuimos nuestro nivel de estrés y desarrollamos confianza. Cuando nos sentimos desestimados (porque no nos están prestando la atención que necesitamos) nos disgustamos y volvemos indiferentes. A todos, por muy distintos que seamos, nos gusta ser tenidos en cuenta.

Sabernos comunicar es una habilidad que requiere voluntad y práctica. ¿Cómo empezar? La primera y más útil recomendación es: Agenda, de forma consciente, un tiempo específico para comunicarte presencialmente con tu familia.

Tener un espacio para dialogar constructivamente nuestras inquietudes nos ayudará a liberar tensiones, mantener buenas relaciones y estrechar vínculos. Es importante que la familia se mantenga “enlazada”. Difícilmente sentiremos que pertenecemos, si no estamos en el mismo canal; si no sabemos qué planes tienen los demás; si no compartimos qué haremos nosotros.

En resumen: Las redes sociales y las apps ayudan a eliminar las distancias geográficas, pero no sustituyen la conversación cara a cara que es indispensable para que la familia empresaria desarrolle la pasión por la unidad, un sueño empresarial compartido y lazos emocionales sólidos. Intercambiar la compañía por la conexión digital, ¡es peligroso!

SOBRE LA AUTORA:

Socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Médico, Petrolero y de Retail.

Dra. Rosa Nelly  Trevinyo

Dra. Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

Socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Médico, Turismo, Agroalimentario y de Retail.

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