Rosa Nelly Trevinyo

Rosa Nelly Trevinyo: Bendito Cerebro

Fruto de millones de años de evolución.

El cerebro es complejo y potente; flexible y adaptativo. Fruto de millones de años de evolución, este órgano procesa diariamente cerca de 65,000 pensamientos y toma alrededor de 4,300 decisiones—de 3 a 4 por minuto. Como su objetivo principal es garantizar nuestra supervivencia, el cerebro distingue, en menos de 2.5 segundos (tiempo en que sopesa una decisión), entre aquello a lo que debemos acercarnos y de lo que debemos huir. Increíble, ¿no?

La neurociencia, el estudio de cómo se organiza y funciona nuestro cerebro, ha realizado importantes aportes. Un hallazgo revelador es que el cerebro tiene 5 catalizadores básicos—el estatus, la autonomía, la predictibilidad, las relaciones familiares-sociales y la justicia—y que éstos determinan, de manera inconsciente, comportamientos sociales como la cooperación o la aversión. Es decir, cuando nuestro cerebro juzga que los estímulos a las que estamos expuestos (relacionados con estas 5 dimensiones) son “amenazas”, éste induce, de manera instintiva, conductas de defensa. Por eso a veces, e incluso sin razón, “reaccionamos a la defensiva”.

Dado que estos catalizadores promueven comportamientos involuntarios que afectan nuestra perspectiva y toma de decisiones, es importante estar conscientes de ellos y prepararnos para gestionarlos. Sólo lo que se conoce, se puede reconocer, moldear y dominar eficientemente.

1. Estatus: Se refiere a cómo me percibo y me perciben; qué lugar ocupo. Sentirnos relegados, criticados severamente o menospreciados provoca reacciones neurológicas que el cerebro procesa como señales de dolor. Para desarrollarnos de forma integral, requerimos percibir que somos apreciados y respetados dentro del grupo al que pertenecemos (familia y/o empresa); que ejercemos influencia y agregamos valor (que nos necesitan). Si esto no sucede o si visualizamos un desafío a nuestra posición, el cerebro activará automáticamente una alerta de peligro alentando posturas de ataque o evasión.

Tip para las Familias Empresarias: La necesidad de estatus es innata y está arraigada en nuestro cerebro. Entenderlo y aceptarlo les ayudará a planificar mejor las transiciones generacionales—sin dañar innecesariamente a otros—y favorecerá la creación de mecanismos de comunicación sui generis para abordarlas.

2. Autonomía: Representa el nivel de control que tenemos sobre las acciones y decisiones que nos definen y afectan nuestras vidas. Entre más autonomía tengamos, más confianza, compromiso y satisfacción exhibiremos. Por el contrario, cuando percibimos que no podemos impactar las decisiones que determinan nuestra identidad y avance—ya sea en la empresa familiar, en la propia dinámica familiar (roles) o en las inversiones que se realizan con nuestro patrimonio—, el cerebro incitará actitudes aprensivas (i.e. recelo).

Tip para las Familias Empresarias: Promuevan la participación responsable y activa de los miembros de la familia. Eviten el liderazgo autoritario.

3. Predictibilidad: Revela qué tan seguros nos sentimos en relación al futuro; qué tanta confianza le tenemos a las personas con las que convivimos. Entre mayor certeza tengamos—familiar, profesional y patrimonialmente—mayor será nuestra paz mental. El estado de peligro se activará cuando percibamos que no se abren las cartas y no se comunican decisiones relevantes.

Tip para las Familias Empresarias: Elaboren y negocien planes de carrera claros, medibles y retadores. Impulsen la transparencia en la toma de decisiones. Fomenten la transmisión ordenada e inteligentemente comunicada del patrimonio.

4. Relaciones: Indica el estado y la calidad de nuestra dinámica familiar-empresarial. Como seres sociales que somos, tendemos a pensar, decidir y sentir, sugestionados por el estado de ánimo de la gente que nos rodea. Así que, cuando el ambiente familiar-social es conflictivo, el estrés se dispara, encendiendo de forma mecánica las alertas.

Tip para las Familias Empresarias: Las buenas relaciones son una necesidad cognitiva. Ser conscientes de ello les ayudará a auto-controlarse, limitar la rivalidad entre familiares, establecer mecanismos de resolución de conflictos y valorar a los mediadores natos.

5. Justicia: Concierne al sentido de equidad-meritocracia que experimentamos en nuestras relaciones. Se refiere a qué tanto percibimos que somos tratados y recompensados de forma igual/similar que los demás.

Tip para las Familias Empresarias: Promuevan el establecimiento de reglas claras—y la aceptación de sus correspondientes consecuencias, la comunicación franca y honesta y la ecuanimidad en el trato.

Entre mejor entendamos cómo funciona nuestro cerebro, más comprenderemos y administraremos nuestras reacciones instintivas. Sólo así tendremos dinámicas familiares y empresariales más estables—o, dicho de otra manera: PAZ en la familia empresaria.

SOBRE LA AUTORA:

Socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Médico, Petrolero y de Retail.

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