Javier Amieva

La Conquista, una visión equivocada que México no necesita

Hoy debemos mejorar en sistemas de gobernanza para que las culturas avancen y vean hacia futuro, pero principalmente para tener una mejor calidad de Vida.

En esta ocasión, voy directo y le digo que Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no solo es un pésimo administrador, como presidente de México, sino que ha sido el causante de la división entre los mexicanos, ha insuflado odio entre las clases y ha estancado todo el crecimiento económico de este país.

Además, con sus políticas y falta de conocimiento científico AMLO ha generado cientos de miles de mexicanos muertos, en una pandemia que no tenía que haber llegado a las proporciones que ha llegado.

En el pasado, AMLO ofreció a los mexicanos “que nunca más habría una invasión o conquista” de las proporciones que sucedieron durante la ocupación española. Por supuesto, eso ya sale sobrando hoy, en gran parte por el descuido, las supercherías y las extravagancias de ofrecer como defensa ante el COVID-19 las estampas de los santos de una religión que fue traída por los propios españoles.

Nadie puede castigar ni evitar el devenir histórico, por ello los descendientes de las culturas de los hechos sucedidos hace 500 años, no son culpables ni tienen porque pedir perdón; si como gobernantes de cualquier país deben atender a sus gobernados y darles lo necesario, protegerles hoy y no darles promesas insulsas de no permitir “nunca más” una invasión.

Por todo esto, el presidente de México es quien debe pedir perdón a sus gobernados.

Es seguro que a AMLO, cuando le explicaron lo que Ángel María Garibay expresó en su VISIÓN DE LOS VENCIDOS, le impresionó, pero lo que no leyó es lo que el mismo autor señala, que, como todos los historiadores y novelistas, lo que se publica y se da conocer es la visión de los que están en el poder y de las mentiras que quieren hacer públicas o con las que quieran engañar al pueblo en beneficio de festejar sus “victorias” y mantener el poder. Hoy se está fabricando lo mismo que AMLO dice aborrecer.

Es cierto que otras culturas han terminado con aquellos que sus gobernantes o lideres -en un momento y estadio de la historia-, consideran “sus enemigos”;  en Europa los bárbaros, los visigodos, los hunos, y en América del Norte los colonos que acabaron con los pueblos nativos, su historia es esa, haber acabado con sus antepasados, con tal de robarles sus tierras, a sus mujeres, su civilización y todo lo que poseían.

Sin embargo, hoy en México se les roba a los jóvenes el futuro, y esto es lo más grave.

Es cierto, que los pueblos que no aprenden de su pasado están condenados a desaparecer, pero instruirse del pasado no es lamentarse y recriminar, ilustrarse del pasado es tomar conciencia de que lo que pasó hace cientos o miles de años solo debe servir para avanzar y no para retroceder.

Hoy debemos mejorar en sistemas de gobernanza para que las culturas avancen y vean hacia futuro, pero principalmente para tener una mejor calidad de Vida.

¡Hoy la juventud en México no puede mirar a un futuro, simplemente porque no hay futuro!

O sea que no hay oportunidades, porque tener oportunidades no es formarse para alcanzar migajas ante las grandes desgracias de México. Tener futuro no es recibir, o medio recibir 10 mil pesos para reconstruir una casa, cuando ha sido derribada por un terremoto, en realidad el tener oportunidades es asegurar los alimentos, medicamentos, o la educación y no recibir limosnas mensuales, eso no es futuro, eso como dijo el propio AMLO: “alimentar a los animalitos en casa”.

El saber gobernar no consiste en recriminar y acusar el pasado, en ver enemigos que no existen porque sucedería lo mismo de lo que hoy se lamenta y por lo que se desgarra las vestiduras el presidente de México. En realidad, el saber gobernar consiste en brindar la seguridad al pueblo que hoy no la tiene, proveer los medicamentos que hoy escasean.- como nunca en más de cinco décadas-, saber gobernar no es dividir, sino más bien unificar al pueblo, saber gobernar es crear oportunidades de trabajo de empleo y no orillar a que los jóvenes se unan a la delincuencia porque no tienen oportunidades.

En realidad, el saber gobernar es atacar a los enemigos del pueblo que son el hambre, la ignorancia, las enfermedades y no utilizarlos con fines políticos,  es reconocer los errores y no alinear las acciones que “yo” como gobernante quiera para mantenerme en el poder y ser el “Héroe del Pueblo”.

¡Eso no es gobernar!

Así es que la visión errónea de la Conquista no la Necesitamos, la verdad es que ya la tenemos.

Javier Amieva

Javier Amieva

Licenciado en Derecho, Especialista en Logística de Comercio Exterior y Asuntos Migratorios en USA.

COLUMNAS ANTERIORES

Javier Amieva: ¿Han elegido los Estados Unidos y México los gobiernos que se merecen?
Javier Amieva: Inflación, Suministro y la Pandemia: las Insospechadas Secuelas

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.