La CIA siguió durante meses la pista del ayatolá Ali Jameneí, al que Israel pudo matar gracias a la información de esa agencia estadounidense sobre el lugar y la hora de una reunión del líder supremo iraní con otros altos cargos, informó el diario New York Times este domingo 1 de marzo.
Estados Unidos e Israel planearon atacar Teherán por la noche del 27 de febrero, pero retrasaron la operación en parte porque la CIA se enteró de que iba a haber una reunión la mañana del sábado 28 de febrero en el complejo de edificios donde reside Jameneí, dijeron fuentes familiarizadas con la operación al NYT.
La CIA confirmó que el ayatolá Ali Jameneí iba a estar presente en el complejo durante esa reunión, junto a muchos altos cargos, lo que permitió eliminar a muchos de ellos en un solo ataque.
¿Cómo fue el ataque para eliminar al ayatolá Ali Jameneí?
La operación comenzó alrededor de las 6:00 horas del sábado 28 de febrero, cuando los aviones de combate israelíes despegaron de sus bases, y los misiles de largo alcance golpearon el complejo de ayatolá Ali Jameneí sobre las 9:40 horas locales.
Parte del éxito del ataque es que no requirió de muchas aeronaves, pero sí bien armadas, de acuerdo con las fuentes que hablaron con el NYT.
Los altos cargos iraníes de defensa y seguridad estaban en ese momento en un edificio del complejo y el ayatolá Ali Jameneí estaba en otro, añadió el rotativo.
¿Qué altos funcionarios del Gobierno de Irán murieron junto con el ayatolá Ali Jameneí?
Israel había determinado que en esa reunión estarían:
- El comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur.
- El ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh.
- El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes.
- El general Abdorrahim Musaví.
- El secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
- El jefe de su Oficina, Mohamed Shirazi.
Estados Unidos e Israel tenían también información sobre el paradero de varios funcionarios iraníes de inteligencia, y después de atacar el complejo, bombardearon también las ubicaciones donde se encontraban esas personas, hasta matarlos a todos excepto a un alto cargo que escapó, y al que el New York Times no identifica.
La guerra de doce días de ambos países contra Irán en junio del año pasado permitió a la CIA aprender mucho sobre cómo se comunicaban y se movían en momentos de peligro tanto el ayatolá Ali Jameneí como los líderes de la Guardia Revolucionaria iraní.
Como ocurrió con la operación que precedió a la captura de Nicolás Maduro, en los meses posteriores la CIA siguió la pista a Jameneí y fue ganando confianza sobre cómo se movía y cuáles eran sus ubicaciones predilectas, añadió el periódico.
Irán ha prometido que vengará el asesinato de Jameneí y ha atacado hasta ahora Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin y Kuwait, entre otros aliados de Estados Unidos y donde la potencia occidental tiene bases militares.







