El codirector palestino del documental ‘No Other Land’ (Óscar a mejor documental 2025), Hamdan Ballal, denunció este martes frente a la puerta de su casa en la aldea de Susiya, sur de Cisjordania ocupada, que los colonos ya no solo le atacan a él, sino también a su familia.
“Creo que durante el último mes aquí, en mi casa, la situación ha empeorado. Y no me han castigado físicamente a mí, como Hamdan, sino que han empezado a castigar a mi familia (...) Así que ellos pagan por lo que yo hice”, sostiene.
Ballal convocó a los medios de comunicación para relatar el ataque violento sufrido por su familia el pasado domingo 15 de febrero y explicó que ocurrió después de que hubieran avisado a la Policía israelí de la presencia de colonos frente a su vivienda.
Hamdan denuncia agresión física
Poco después de la denuncia, llegaron dos soldados “acompañados por el colono Shem Tov Lusky”, a quien Hamdan responsabiliza de la agresión física que padeció en marzo de 2025 a manos de colonos y antes de ser también arrestado en una base militar.
“Uno de ellos agarró a mi hermano (Mohamed) por el cuello y lo empujó con mucha fuerza. Mi hermano empezó a asfixiarse, no podía respirar. Su cara se volvió azul. Mis sobrinos, al verlo así, se asustaron muchísimo porque pensaron que iba a morir. Lo apartaron inmediatamente de los soldados y lo llevaron directamente al hospital”, agregó.
“Fueron extremadamente violentos con nosotros”, acotó Mohamed, y detalló que uno de los soldados lo apuntó con un arma y amenazó con dispararle.
Además de la agresión, Ballal aseguró que dos de sus hermanos, junto a un sobrino y un primo, fueron detenidos cuando se dirigían a su casa tras conocer lo sucedido, y posteriormente fueron trasladados a una base militar.
“Luego de tres horas los liberaron en la carretera 317, usada por colonos para ir a los asentamientos. Es muy peligroso abandonar allí a civiles palestinos de noche. Yo estaba muy preocupada por ellos, tenía miedo y pensaba qué podría ocurrirles”, dijo.
En la localidad de Masafer Yatta, a la que pertenece la aldea de Susiya y donde fue filmado ‘No Other Land’ —documental que se centra en las décadas de expulsión forzosa de su población promovida por el gobierno israelí—, la situación es cada vez más peligrosa, afirmó Ballal.
“Aquí, a mi alrededor, en el último mes todo ha empeorado porque llegan (los colonos), normalmente, cuatro veces a la semana”, declaró y explicó que pastorean sus ovejas frente a su casa y destruyen sus cosechas.
Un territorio sin ley
Según Ballal, el galardón internacional no ha supuesto ninguna protección para su comunidad.
“Creo que quieren decir: no nos importa si hiciste una película sobre la situación aquí y ganaste el Óscar. De todos modos, no nos importa. Podemos hacer lo que queramos, y es la verdad”, añadió.
La madre de Ballal, una mujer de 65 años, prepara en la entrada de su casa laban, uno de los tradicionales productos lácteos palestinos, y mientras le da forma con sus manos describe cómo vive la incertidumbre de los ataques contra ella y sus hijos.
“Esto no es vida. Aquí vivíamos nosotros antes que ellos, esta tierra nos crió, pero se han vuelto locos”, expresa a EFE.
De acuerdo con el último informe publicado en diciembre de 2025 por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), solo ese año se documentaron 1,700 ataques de colonos.
El documento señala que esto supone un promedio de cinco incidentes diarios, que han causado 1,100 palestinos heridos: el 70 por ciento a manos de colonos israelíes, el 29 por ciento por las fuerzas israelíes y 11 casos en los que no queda esclarecido el atacante.
Ballal concuerda en que el miedo es constante.
“Cuando un hijo va a la escuela, no sabes si volverá. Esto no es vida. Queremos que el derecho internacional funcione. Pedimos al mundo que presione a sus gobiernos para detener esta violencia”, enfatiza.







