Monterrey

Graciela Muñoz: La Constancia de Situación Fiscal y su Repercusión en el Sector Económico

Desde que la nueva versión de la factura electrónica CFDI 4.0 entró en vigor en enero del 2022, la Constancia de Situación Fiscal (antes conocida como Constancia de RFC) ha aumentado exponencialmente en relevancia. Este documento permite conocer el estatus fiscal registrado ante el SAT de los contribuyentes; como su nombre o razón social, el domicilio fiscal, las actividades económicas que tiene registradas, e incluso, su régimen fiscal.

La Constancia de Situación Fiscal (CSF) tiene su fundamento en el Código Fiscal de la Federación y en la Regla 2.4.10 de la Resolución Miscelánea Fiscal 2023, así que como parte de sus obligaciones fiscales, los contribuyentes deben estar inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes. Lo comentado afecta a todos los contribuyentes que realizan actividades económicas, y por lo tanto, a expedir comprobantes fiscales digitales. Impactando, a quienes adquieren un bien o servicio y a quienes emiten un CFDI de nómina.

Aunado a esto, otra de las razones por las cuales la CSF cobró tal importancia fue debido a que los datos contenidos en éste representaban un requisito para la emisión de los comprobantes digitales, los cuales debían ser actualizados dentro de la constancia, puesto que de no ser así, habría una afectación a la deducibilidad de las nóminas, así como la adquisición de productos o servicios.

Esta nueva obligación representó una situación de adversidad para aquellos trabajadores que no contaran, hasta ese momento, con una Firma Electrónica, contraseña y también para los que no figuraban en el Registro Federal de Contribuyentes.

Debido en gran medida a la exigencia de la CSF para emitir los recibos de nómina correctamente, los empleadores se vieron incitados a condicionar el pago del sueldo si no se entregaba la constancia por parte de sus trabajadores, quienes por ignorancia, temor o falta de tiempo se negaban a acudir a la oficina local del

Servicio de Administración Tributaria, repercutiendo directa e indirectamente en sus relaciones laborales.

Por su parte, el SAT publicó facilidades para que los trabajadores pudieran generar su respectiva Constancia de Situación Fiscal vía remota, específicamente mediante la aplicación de “SAT Móvil” desde su dispositivo electrónico, la página “SAT ID” y en último término, presentarse en cualquier oficina del SAT cercana al contribuyente. No obstante, estas facilidades no fueron totalmente efectivas, debido en gran medida a la alta demanda de solicitudes para poder generar la constancia de situación fiscal en tan corto tiempo de transición a la nueva factura electrónica CFDI 4.0. Consecuentemente, hubo largas filas en las oficinas del SAT a nivel nacional, y el colapso de las aplicaciones facilitadas por las autoridades fiscales, incluso con la facilidad para los empleadores con más de 400 trabajadores de solicitar de manera masiva la CSF.

Por su parte, otro de los resultados colaterales producto de las complicaciones generadas por la Constancia Fiscal Actualizada, fue la omisión de los empleadores a contratar nuevos candidatos, incluso algunos recurrieron a la práctica irregular de condicionar el pago del salario, justificando la no deducibilidad de la nómina, sin la correcta emisión del CFDI de nómina correspondiente.

Conjuntamente, otros de los involucrados fueron quienes adquirían bienes o servicios, debido a que el pago era contra entrega de la CSF. Esta práctica irregular. En julio de 2022, las autoridades fiscales se pronunciaron acerca de la exigencia de la CSF; sin embargo, al ser necesaria para la emisión del comprobante digital CFDI 4.0, esta práctica sigue vigente.

Es de conocimiento general que las autoridades fiscales crearon un nuevo y mejorado comprobante fiscal, el cual, tiene como objetivos; facilitar la revisión de las declaraciones pre-llenadas, evitar la facturación apócrifa, y sobre todo, fiscalizar de manera más eficiente a todos los contribuyentes a través del CFDI 4.0, la cual se relaciona directamente con la Constancia de Situación Fiscal.

Resulta imprescindible mantener en consideración que el objetivo de toda fiscalización es la recaudación, por lo cual, la entrada en vigor de la obligatoriedad de los comprobantes digitales, ha representado un aumento considerable en la recaudación de la autoridad. Sin embargo, en mi opinión faltó contemplar la crisis que implicó oficializar el uso de la Constancia de Situación Fiscal, convirtiéndose así en una identificación fiscal en el sector económico y laboral en todo el país.

La autora es Presidente Regional de la Comisión Nacional de Síndicos.

COLUMNAS ANTERIORES

Norma Canales: El poder de los fondos de inversión para desarrolladores inmobiliarios
Hugo René Ortiz: Girl Math y los impuestos

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.