Estamos en el momento clave para observar de forma consciente que México no va en buen rumbo. Hoy se requiere de una intervención real y ciudadana.
La lógica que nos están vendiendo los que manejan este gran país, en todos los niveles del poder, está siendo cuestionada por la realidad que vivimos. No hay duda que México tiene un camino sin sentido que nos mantiene dando vueltas en el mismo lugar.
El tiempo se acaba sin darnos cuenta. Nos cegamos y cedemos el poder a cualquier gritón o vendedor de sueños que pertenecen al sistema y que atacan al mismo, para tomarnos de tajo en medio de nuestra distracción. Por lo tanto, seguimos cayendo en el pozo de las desilusiones una y otra vez ¿En qué momento dejamos de vernos como parte de México y nos deslindamos de nuestra responsabilidad del futuro de nuestro país?
Todos los mexicanos terminamos representando lo que mostramos en colectivo. Si a México lo ven corrupto es porque de alguna forma todos corrompemos el sistema de alguna forma. Si a nuestro país lo ven tranza, es porque nos encanta el camino fácil. Si a México lo perciben débil, es porque no hemos decidido unirnos y fortalecernos juntos. No nos hemos dado cuenta de que no salimos del ciclo de la esperanza porque no queremos hacernos responsables. No se trata de saber que solo pocos entienden lo que se puede hacer, sino de que al menos esos mismos comiencen el cambio.
Nuestro sistema tiene claramente una salida para poder cambiar a un mejor rumbo. Sin embargo, no podremos ver esa puerta mientras no empecemos a involucrarnos cosncientemente. Desde cada espacio y rol que tengamos, desde cada rincón de México podemos empezar a cambiar el rumbo. El reto que enfrentamos es que creemos que otro mas es el que lo debe hacer, y nos quedamos en el enojo, los sueños y los brazos cruzados.
¿Cuantas veces al día servimos a alguien sin que sea por ser el cliente, el jefe o un familiar cercano? ¿Tendremos claro lo que es servir a México? ¿Podríamos acaso empezar por ahí para iniciar una verdadera transformación? Es claro que no lo sabemos, sin embargo es momento de empezar a intentar cosas nuevas para un rumbo nuevo.
Este 6 de Junio será un día diferente. En algunos estados hay posibilidades de que llueva fuerte ese día o tener un nivel de calor que se percibe difícil enfrentar. Tenemos un proceso distinto y será tardado, el cual fue cambiado por las nuevas reglas de la pandemia. Inclusive las filas se van a percibir el doble de largo de lo normal ¿Estamos ya preparados para eso o desistiremos porque será cansado y frustrante? ¿Participaremos o dejaremos que unos cuantos decidan nuestro futuro?
Hoy mas que nunca debemos prepararnos para ese día. Por un lado, haciendo un voto consciente ante la realidad que vivimos y a su vez, entendiendo que estaremos dedicando el doble de nuestro tiempo que anteriormente usábamos para este proceso electoral. Ya es hora de que demostremos que podemos ir a votar una mayoría de mexicanos porque si nos importa nuestro futuro. Ya es hora de meternos en cintura y motivar a familiares, vecinos y amigos a que lo hagan también.
En estados como Nuevo León por ejemplo, que está cerrada la contienda, se requerirá de una gran votación para que se perfile un ganador de forma contundente. En otros estados necesitan el voto para continuar o buscar el cambio. Así en cada uno, salir a votar, será clave para el futuro de México. Todo el voto cuenta y no podemos menospreciar uno solo; menos el nuestro.
Seguro todos podemos escuchar por dentro ese grito que no para desde hace tiempo… ¡Ya es hora mexicano! … ¿Ya sabes dónde y a que hora irás a votar?




