Si bien no son tan conocidos como la cirugía de Ninel Conde para cambiarse el color de ojos, cada vez son más los hombres que aplican la de Héctor Herrera, jugador de los campeones Diablos Rojos del Toluca, para hacerse unos ‘arreglitos’ y quedar como Calamardo guapo.
Durante años, la cirugía plástica o estética masculina parecía un concurso silencioso por ver quién tenía la mandíbula más afilada; sin embargo, ahora buscan tratamientos estéticos para verse con menos cara de desvelo acumulado.
En consultorios de medicina estética, el discurso se repite. Los hombres ya no piden “cambiar” su rostro ni parecer una versión editada de sí mismos. Buscan coherencia, vitalidad y naturalidad. Lo que desean no es rejuvenecer a la fuerza, sino frenar el desgaste que deja el tiempo, el estrés y la vida adulta.
Actualmente, los tratamientos estéticos para hombres más pedidos buscan arreglos más discretos, estratégicos y anatómicamente respetuosos.
La estética masculina ya no se trata de “verse más joven”, sino de verse menos cansado, más coherente con la edad y la identidad.
¿Cuáles son los tratamientos estéticos más solicitados por los hombres?
De acuerdo con la doctora Sandra Grohs, especialista en medicina estética y una de las mejores de España, la prioridad masculina ha cambiado de forma clara: ellos buscan conservar su identidad facial y recuperar la energía natural del rostro, no transformarlo.

Entre los tratamientos estéticos más pedidos por los hombres están los siguientes.
Reestructuración profunda con ácido hialurónico: la base del cambio
Uno de los procedimientos más solicitados es la Reestructuración Dinámica con ácido hialurónico, aplicada en planos profundos del rostro. Según Grohs, este tratamiento permite restituir el soporte óseo o graso que se pierde con el envejecimiento.
“El trabajo estructural con ácido hialurónico es fundamental para devolver equilibrio al rostro”, explica la especialista a EFE. La clave está en no rellenar por rellenar, sino analizar qué estructuras han perdido soporte y actuar desde ahí.
Este enfoque evita el aspecto sobre tratado y permite que el rostro conserve su autenticidad. No se trata de modificar rasgos, sino de acompañarlos.
Mandíbula y mentón: definición sí, exageración no
Aunque la cirugía del mentón para dejar mandíbula marcada, como la de Calamardo guapo, sigue en el radar, ya no es el objetivo principal. Grohs aclara que estos retoques se realizan de forma medida, pensando en cómo evolucionará el rostro con el paso del tiempo.
“Se puede definir una mandíbula o proyectar un mentón, pero siempre de forma coherente con la anatomía y el largo plazo”, señala la doctora a EFE. El diagnóstico, más que la petición del paciente, es el punto de partida.
Radiofrecuencia y ultrasonido para mejorar la piel
Otro bloque de tratamientos muy solicitados incluye el uso de dispositivos basados en energía, como radiofrecuencia o ultrasonido, que ayudan a mejorar la textura, luminosidad y firmeza de la piel.
Estos procedimientos no buscan borrar arrugas, sino mejorar la calidad cutánea y acompañar la reestructuración profunda. Según Grohs, se trata de interpretar la anatomía, no de tratar zonas aisladas.

¿Cómo recomiendan a los hombres cuidar su piel?
Una de las demandas más claras de los hombres es que los resultados no sean evidentes. “No quieren verse tratados”, resume Grohs. El objetivo es mantener la energía del rostro y evitar que se vea cansado o desdibujado.
Este cambio rompe con el paradigma de la estética como borrador del tiempo. Ahora, los signos de la edad se integran al equilibrio general del rostro, en lugar de eliminarse por completo.
La estética masculina no termina en el consultorio. Grohs enfatiza que una rutina sencilla de skincare y constante es clave para prolongar los efectos de cualquier tratamiento.
El uso de protector solar diario, de antioxidantes, de activos regeneradores y una higiene adecuada forman parte del cuidado básico de la piel. Además, hábitos como el descanso, la hidratación y el manejo del estrés influyen directamente en el envejecimiento cutáneo.
“La piel refleja cómo vivimos”, advierte la especialista a EFE.
Contrario a lo que muchos creen, algunos tratamientos inyectables pueden durar menos en hombres debido a factores como mayor masa muscular o actividad física intensa; sin embargo, cuando el tratamiento se planifica desde la anatomía, los resultados suelen ser más estables.
“La durabilidad no depende solo del producto, sino de cómo se reestructura el rostro”, explica Grohs. Mantener la piel saludable y evitar inflamación crónica es clave para sostener los efectos sin perder naturalidad.

¿A dónde va la medicina estética para hombres?
La medicina estética para hombres dejó atrás la obsesión por la masculinización extrema. Hoy, el foco está en el equilibrio, la coherencia y el respeto por la identidad.
“No quieren parecer más jóvenes, sino más ‘ellos’”, resume Grohs a EFE. En ese cambio de narrativa, la estética deja de ser una transformación radical y se convierte en una herramienta de bienestar y confianza.
Con información de EFE.







