Glynnis Jiménez, presidenta municipal de Soto la Marina, Tamaulipas, fue exhibida en redes sociales por pedir un “apoyo voluntario” de 350 pesos por cada automóvil que llegue a la playa durante las vacaciones de Semana Santa.
La grabación se popularizó rápidamente por considerar que se trataba de un “cobro” de la cuota anunciada por la alcaldesa. También hubo quienes criticaron la forma, pues dio esta aclaración mientras preparaba sus alimentos y sostenía un cuchillo de cocina.
Justificó que este “apoyo voluntario” se aplica desde hace años y que se cobrará únicamente por cada automovilista que llegue a las playas.
“Ustedes pueden entrar las veces que quiera, los días que quieran a la playa. La única diferencia es que en Semana Santa —todas las administraciones que ha tenido Soto la Marina hacen lo mismo— piden el apoyo voluntario, voluntario a las personas que vayan a ingresar a la playa y se pide por carro, no por persona”, dice en el video.
Agregó que en caso de no acceder a pagar el “apoyo voluntario”, los automovilistas podrán ingresar a la playa sin problema.
Soto la Marina es un municipio a unos 300 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, aunque podría ser una atracción para disfrutar de las vacaciones de Semana Santa de las comunidades más cercanas.
Alcaldesa de Soto la Marina sufre accidente automovilístico
En noviembre de 2025, medios locales reportaron un accidente automovilístico que sufrió Glynnis Jiménez sobre Puente del Río.
Cuando ella viajaba en un vehículo oficial del gobierno, una camioneta pick-up color rojo, perteneciente a una empresa veracruzana, la impactó del lado izquierdo. Supuestamente, el vehículo particular invadió el carril en el que circulaba la camioneta del gobierno de Soto la Marina.
La alcaldesa fue trasladada a una clínica para recibir atención médica, pero no se reportaron lesionados entre los involucrados en el accidente vehicular.
Polémica por ingresos a playas en lugares turísticos de México
El ingreso a las playas de México en lugares turísticos provoca polémica porque, en ocasiones, se imponen medidas para disfrutar del área.
En octubre de 2025, Diego Castañón, alcalde de Tulum, provocó indignación porque promovió un programa de “libre acceso” a través de los establecimientos locales, con la condición de que los visitantes debían consumir en los negocios para disfrutar del espacio.
Quedaba prohibido llevar alimentos, bebidas, hieleras o sombrillas, los turistas y locales debían gastar para estar en las playas.
“Obviamente, todos los turistas nacionales, internacionales, pueden venir a visitarnos sin costo alguno, pero no pueden venir con alimentos. Si quieren consumir, tienen que consumir aquí”, dijo cuando presentó su propuesta.
La polémica en Tulim provocó la intervención del gobierno federal para garantizar el acceso libre a la playa, para ello se asignaron puntos de entrada gratuita sin ningún costo o condición de consumo.







