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Sportswashing, el deporte como ‘campaña política’: Exposición en el Centro Cultural de Tlatelolco

Se estrena la exposición ‘Sportswashing. Las celebraciones deportivas como campañas de blanqueamiento político’, que aborda la realización de eventos deportivos globales como una estrategia para mejorar su imagen internacional.

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La exposición “Sports Washing. Las celebraciones deportivas como campaña de blanqueamiento político” estará disponible en el Centro Cultural de Tlatelolco. (Cuartoscuro)

A menos de 100 días de que arranque la Copa Mundial de la FIFA 2026, en la que Estados Unidos, Canadá y México serán sedes de los encuentros, el Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM estrena la exposición Sportswashing. Las celebraciones deportivas como campañas de blanqueamiento político, un montaje que reflexiona sobre el uso de macro eventos deportivos como herramientas de legitimización y propaganda política. La muestra estará abierta al público a partir del 26 de marzo en la Sala Contemporánea de este recinto, y hasta el 2 de agosto de este año.

Bajo la curaduría de Roberto Barajas, la exposición nos presenta varios casos vinculados a Copas Mundiales de fútbol y Juegos Olímpicos de la historia moderna en donde se ejerció el “sportswashing”, término asociado a la práctica de un grupo económico, individuo, corporación o país que usa el deporte para limpiar su reputación dañada.

Entre los casos abordados por la muestra se encuentran el del Mundial de Italia, organizado por Mussolini, en 1934; los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, uno de los casos más representativos del deporte como propaganda política; el Mundial de México en 1970, paralelo a la campaña presidencial de Luis Echeverría; entre muchos otros. La selección de piezas expuestas está integrada por imágenes fotográficas, obras de arte, hemerografía, documentos y material audiovisual, que ilustran el modus operandi del espectáculo y entretenimiento que fungen como propaganda política.

Cada una de las partes de este proyecto articulan la idea de que las naciones anfitrionas transitan libre y deliberadamente de la represión al entretenimiento, utilizando el deporte como instrumento de legitimación política. Además, se abordan los intentos fallidos de inclusión, las manifestaciones sociales surgidas en torno a estos eventos, y las denuncias en contra de gobiernos corruptos que se “limpian las manos” con la consigna de que el show debe continuar.

Entre los materiales exhibidos, destacan los de los fondos del CCUT, como las figurillas y maquetas del Fondo Universitario de Arte de los Pueblos Originarios (FUAPO), la caricatura política de Rogelio Naranjo, carteles relacionados con los Juegos Olímpicos y la Olimpiada cultural de 1968 en México. También hay obras de otras instituciones, tal es el caso de fotografías del Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos, de la Biblioteca “Francisco Xavier Clavigero” de la Universidad Iberoamericana, y carteles y fotografías del Museo MODO.

Además, se pueden encontrar obras de Erick Meyenberg y Attilio Tuis; una instalación de video de la artista argentina Adriana Bustos, en la que se encuentran dos eventos deportivos, distantes en el tiempo, pero unidos por la dictadura: las Olimpiadas de 1936, con Hitler, y el Mundial de Argentina en 1978, durante el gobierno militar de Videla; hemerografía de distintos periódicos que registran incidentes, actos de terrorismo y diversos conflictos ocurridos, como parte de tensiones políticas y sociales que han acompañado estos eventos.

Para complementar la exposición, habrá un programa académico de “Mesas con especialistas”, en las que investigadores y académicos discutirán los cuatro ejes temáticos del montaje: 1) la ideología política y el disciplinamiento social como deporte de entretenimiento, 2) desaciertos y censuras de la FIFA, 3) la Copa del 71 y las omisiones organizacionales y 4) tarjeta roja para el Estado. Ocultamientos, represiones y otras violencias.

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