El gobierno británico vendió una participación del 7.7 por ciento en Royal Bank of Scotland, dando un tímido paso hacia el regreso del banco a manos privadas casi una década después de su rescate en el apogeo de la crisis financiera.
El Tesoro británico dijo que vendió las acciones por 271 peniques cada una, recaudando 2 mil 500 millones de libras (3 mil 300 millones de dólares). El monto de la operación fue 46 por ciento menor a la cantidad invertida por el gobierno entre 2008 y 2009, cuando pagó 502 peniques por título.
La venta se produjo semanas después de que RBS acordó pagar 4 mil 900 millones de dólares para zanjar las demandas por supuesta desinformación a los inversionistas estadounidenses que compraron valores respaldados por hipotecas riesgo.
El pago resolvió último gran legado de la crisis financiera y allanó el terreno para que el gobierno reduzca su participación en la entidad.
El gobierno británico sigue controlando 62.4 por ciento de RBS.



