Cancún, Q.Roo En México, el 78 por ciento de las Pymes no sobreviven más de dos años. Este es uno de los retos más importantes que se tienen, porque antes de formalizar a este tipo de compañías hay que hacer que vivan más, aseguró Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización de Empresas de la Presidencia de la República.
Al participar en el panel “Mayor productividad para incrementar la inversión y el desarrollo en México”, dentro de la 89 Convención Bancaria, ironizó que las Pymes tardan “más en sacar una firma electrónica y todos los datos para el SAT que cuando ya se murió”. Por lo anterior, apuntó que hay varios elementos por atender.
“Para el reto de que vivan más tiempo, uno de los pilares fundamentales es la desregulación. Hay muchos estudios que señalan que, quitando el 50 por ciento de los trámites para las pymes, pueden vivir 66 por ciento más tiempo solo por el costo promedio del trámite, que son 95 mil pesos anuales”.
¿Qué retos enfrentan las Pymes en México?
El segundo reto es que se formalicen, y esto puede ocurrir si se incluyen en el sistema financiero con mayor acceso a crédito o capital.
“Un tercer factor estructural es la colaboración y la coinversión que requieren estas Pymes. El mayor reto de las Pymes es la comercialización, no la producción”, resaltó.
En este punto, Altagracia Gómez argumentó que la formalización de estas empresas primero se va a presentar por medio de los pagos y luego por los créditos. Por ello, argumentó que los cambios en políticas que rompan con los obstáculos a las Pymes para acceder a más y mejor capital, para que tengan acceso a más soluciones, es un paso que se tiene que dar.
En el mismo panel, Hugo Nájera, director general de la banca minorista de BBVA México, precisó que los elementos que pueden hacer subir la productividad tienen que ver con políticas públicas y también con la participación de la banca en este proceso.
“El crédito no fluye a donde no tienes información. Yo diría que ese es un aspecto que han atacado muy bien a nivel internacional. Otra es que los créditos tengan propósito, o sea, no solamente es crédito para crecer, sino, por ejemplo, para adoptar la tecnología que requieres para hacer la transformación”.
¿Cómo influye el T-MEC?
Por su parte, Santiago Levy, exvicepresidente de sectores y conocimiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), aseveró que la baja productividad del país no es un problema reciente, sino que se enfrenta a un problema estructural de casi dos décadas. Así, dudó que por sí solo el T-MEC revierta esta situación.
“Ojalá que el secretario (Marcelo) Ebrard y la presidenta Claudia Sheinbaum tengan el mayor de los éxitos posibles en la renegociación del T-MEC. Ojalá eso ocurra a la brevedad, pero eso no va a arreglar el problema. Si no lo arregló en los últimos 25 años, ¿por qué lo iba a arreglar hacia delante?”, aseveró.







