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Banamex: una compleja historia

‘Banamex fue fundado en 1884 y es la institución bancaria de más antigüedad que sigue funcionando en México.’

Uno de los grandes temas financieros de este año será la venta de Banamex por parte de Citigroup. Citibanamex, como se denominaba ya el banco, será separado de la estructura corporativa de la institución norteamericana mediante una operación (o serie de operaciones) de la que aún no se conocen los detalles.

La relevancia de esta venta deriva, entre otras cosas, de la importancia que tiene esta marca en el sistema financiero mexicano. Banamex fue fundado en 1884 y es la institución bancaria de más antigüedad que sigue funcionando en México.

Aunque Serfin, originalmente Banco de Londres, México y Sudamérica, era más antiguo, en su fusión con Santander desapareció como marca distinguible.

Por muchos años, Banamex fue la institución bancaria número uno del país. Fue controlada por la familia Legorreta, que se convirtió en una de las dinastías de banqueros más importantes de México. Fue hasta la década de los 60 del siglo pasado, que tuvo un rival de relevancia: el Banco de Comercio, que luego se transformó en Bancomer. En la década de los 70, el sistema bancario mexicano tenía dos grandes instituciones que competían por el primer lugar del mercado, mientras que el resto de los bancos estaban muy atrás. Ese era el cuadro cuando llegó la nacionalización de la banca en 1982.

La decisión del gobierno de López Portillo no solo implicó que todos los bancos privados pasaran a manos del Estado, sino que se presentó una reestructura muy importante del sistema bancario mexicano, a través de fusiones y de los diferentes estilos de gestión de cada institución.

Durante la etapa de la banca nacionalizada, Banamex consolidó su liderazgo en el sistema. El gobierno nombró a Fernando Solana, quien había sido Secretario de Comercio, como director general del banco de propiedad estatal. Solana desarrolló la estrategia de retener a una buena cantidad de ejecutivos que ya trabajaban en el banco cuando era privado, y de esta manera, le dio continuidad y logró mantener el liderazgo en el mercado. Solana dejó la dirección del banco en diciembre de 1988, tras haber estado seis años a cargo y fue designado como director Antonio Ortiz Mena, quien había sido Secretario de Hacienda de México de 1958 a 1970 y luego presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.

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