Bloomberg Businessweek

Se reposiciona la energía nuclear

Los países europeos han anunciado algunos de los objetivos climáticos más ambiciosos del mundo, razón por la cual muchos buscan producir más energía nuclear libre de emisiones.

La transición hacia la energía verde enfrenta algunos obstáculos, toda vez que la crisis energética en Asia y Europa está aumentando la demanda mundial de combustibles fósiles. Eso está exponiendo los inconvenientes de depender demasiado de la voluble energía eólica y solar, para fijar más la atención en la energía nuclear.

Aunque los esfuerzos para combatir el cambio climático han estado dominados en gran medida por las energías renovables, la Agencia Internacional de Energía dice que lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 requerirá duplicar la energía nuclear en todo el mundo. Esta representó solo el 4 por ciento del consumo de energía primaria en 2020, según la Revisión estadística de la energía mundial de BP Plc. “La energía nuclear debe ser parte de una conversación más amplia, tendremos que recorrer un largo camino para llegar allí”, apunta Joseph Majkut, director del programa de seguridad energética y cambio climático del organismo Center for Strategic and International Studies en Washington, D.C.

Estados Unidos está a la vanguardia de los esfuerzos para diseñar sistemas nucleares más pequeños. Se espera que estos reactores modulares pequeños (conocidos como SMR, por sus siglas en inglés) sean más rápidos, fáciles y baratos de construir que las enormes plantas nucleares convencionales que son comunes ahora. TerraPower LLC, que recibió 80 millones de dólares en fondos del Departamento de Energía estadounidense para desarrollar su tecnología, planea instalar un nuevo tipo de reactor en una central eléctrica de carbón en Wyoming que cerrará en 2025.

TerraPower, fundada por Bill Gates, dice que el sistema podría estar operativo en 2028 y tiene un costo proyectado de 4 mil millones de dólares (mdd). Comparemos eso contra los 29 mil mdd que costarán los dos reactores que se agregarán a la planta de energía nuclear Vogtl, en Georgia, un proyecto que ha estado plagado de retrasos y sobrecostos.

Por su parte, NuScale Power LLC espera terminar una planta SMR en Idaho para 2029. El objetivo es fabricar los componentes clave en una fábrica y enviarlos al sitio del proyecto para ensamblarlos. La compañía también está buscando oportunidades en el extranjero, incluso en Rumania, donde podría construir una planta en 2028.

Los países europeos han anunciado algunos de los objetivos climáticos más ambiciosos del mundo, razón por la cual muchos buscan producir más energía nuclear libre de emisiones. El aumento vertiginoso de los precios de la electricidad y la preocupación de que la Unión Europea dependa demasiado del gas natural ruso están apuntalando el argumento a favor de la energía nuclear.

En el viejo continente se está dando un realineamiento del mercado, con las exrepúblicas soviéticas buscando alternativas a los reactores de fabricación rusa. Polonia, la nación más dependiente del carbón de la Unión Europea, está en conversaciones con Electricité de France SA (EDF) y trabajando con NuScale para proveerse de múltiples plantas nucleares convencionales.


Francia ya obtiene cerca del 70 por ciento de su electricidad de la energía nuclear, más que cualquier otro país. El gobierno galo está financiando los esfuerzos de EDF para desarrollar tecnologías SMR y también está considerando construir plantas más grandes, en parte porque algunos de sus reactores están llegando al final de su vida útil. Alemania, donde la aversión a la energía nuclear ayudó a crear un partido político, se opone a la tendencia: cerrará sus últimos tres reactores este año y no tiene planes de construir nuevos.

Ningún país está invirtiendo más dinero en nuevas plantas nucleares que China, cuya flotilla superará a la de Estados Unidos, la más grande del mundo, a mediados de esta década. China planea construir al menos 150 reactores en los próximos 15 años a un costo de hasta 440 mil mdd, y también quiere exportar su experiencia a las naciones en desarrollo, incluida Pakistán.

Otros países asiáticos están siendo más cautelosos. Japón está evaluando los SMR, pero no ha querido reactivar ninguno de sus reactores desde el desastre de Fukushima en 2011. Su plan energético más reciente establece el objetivo de obtener del 20 al 22 por ciento de su electricidad de la energía nuclear para el año fiscal 2030, frente al 5 por ciento en 2020, pero no especifica si se construirán nuevas plantas.

Edwin Lyman, director de seguridad de energía nuclear del grupo de expertos Union of Concerned Scientists, dice que si bien el mundo necesita más electricidad libre de carbono, los reactores nucleares deben tener sentido económico para conseguir una mayor participación en la matriz energética mundial. Los fuertes subsidios gubernamentales pueden no ser una estrategia sostenible para construir y operar centrales de energía. “La energía nuclear tiene una gran desventaja, es cara”, advierte Lyman.

Consulta aquí nuestra edición más reciente: