Opinión

Lech Wałesa: EPN quiere,
pero no puede solo

Pregunté ayer al expresidente de Polonia y Premio Nobel de la Paz Lech Wałesa si el presidente Enrique Peña Nieto podrá contra la ola de violencia e inseguridad que azota al país. Respondió que Peña quiere, y que activamente se ve cómo trabaja en ello, pero que no podrá solo. Insiste en que se requiere la participación activa de la sociedad civil y del acompañamiento de los ciudadanos al presidente. “Ustedes han logrado mucho en los últimos veinte años”, refiere.

Wałesa tiene su fórmula para una democracia exitosa, que va más allá del conteo de votos y de la aceptación de las derrotas electorales. Su fórmula incluye tres aspectos: primero, la configuración de instituciones adecuadas; segundo, la activa participación de la ciudadanía en las actividades públicas; tercero, la prosperidad económica —el reflejo en el bolsillo de cada ciudadano.

Lech Wałesa es un pragmático en lo político y un conservador en el plano personal. Afirma que el rol de su mujer fue clave para él, pero que fue educado bajo un modelo de vieja escuela, en el que la mujer debe estar en casa, atendiendo a los hijos; mientras que el hombre debe proveer los recursos para que ella puede atender adecuadamente esas labores. “Pero las cosas han cambiado -comenta- ahora que soy viejo me tengo que preparar el té por mí mismo”. ¿A qué le tiene temor usted?, le pregunto. “A Dios… y un poquito a mi mujer”, responde. Wałesa nunca falta a misa en domingo. Ayer atendió la de la Basílica de Guadalupe.

“A mí me invitan a las protestas con regularidad porque yo soy un revolucionario”, dice Wałesa. Para él, ni el capitalismo a ultranza ni el comunismo son opciones para el mundo moderno. Hay que descubrir y crear un nuevo sistema de valores, en el que el elemento fundamental sea la creación de un decálogo de principios que permita a la humanidad tener un terreno común sin importar religiones o formas de organización. Wałesa relata con particular acento cómo cuando habla con grupos de gente joven, la mitad de la audiencia siempre referirá que el valor número uno a defender es la libertad, mientras que la otra mitad tendrá tentaciones populistas, demagógicas… La respuesta, insiste, está en crear un decálogo de principios universales. Una vez solucionado eso la humanidad podrá plantearse la siguiente pregunta: ¿cuál es el mejor sistema económico?

No hay muchos personajes como Wałesa en la constelación política internacional. Se le ve vigoroso, fuerte, con ideas hacia el futuro. Acusa que ha visto muchos políticos en la actualidad que sólo están hechos por la televisión, pero que en el fondo no comprenden ni defienden los principios y valores fundamentales de la democracia. Tiene razón.

Twitter: @SOYCarlosMota