Opinión

¿Existe margen adicional de revaloración del peso?

 
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[Ante la baja bancarización, el efectivo continúa siendo la principal moneda de cambio en México. / Arturo Monroy] 

En lo que va del año, el peso mexicano se ha revalorado sustancialmente frente al dólar. Esto en claro contraste con lo ocurrido en el contexto posterior a la elección presidencial en Estados Unidos (EU) y hasta mediados de enero. En tal periodo, la divisa local llegó a tocar récords históricos de debilidad nominal. En este contexto, el peso mexicano se encuentra ya muy cerca de los niveles previos a la elección de EU y la pregunta actual es cuánto más podríamos verlo revalorarse en las siguientes semanas. Si bien el tipo de cambio es una de las variables más difíciles de pronosticar, me atrevería a pensar que el espacio de apreciación adicional podría ser ya limitado. Aquí cuatro razones.

Primero, ha sido claro que buena parte de la revaloración del peso en lo que va del año se ha asociado a la moderación de primas de riesgo unidas a la materialización de escenarios extremos en la nueva relación México-EU. Es decir, los escenarios de 'cola' han dado paso a escenarios más moderados en cuanto a proteccionismo comercial y de inversiones.

Adicionalmente, el alcance de un eventual esfuerzo fiscal expansionista en EU se ha venido moderando bajo la percepción de los participantes en el mercado. Es decir, muy probablemente se ha reducido el potencial espacio de revaloración del dólar frente a las monedas emergentes en general y el peso en particular.

Así, ambos factores arriba citados podrían haber alcanzado cierta estabilización.

Segundo, entre diciembre de 2015 y marzo de 2017, el diferencial entre las tasas de política monetaria entre México y EU se ha ensanchado en 275 puntos base (pb). Creo que tal ensanchamiento podría haber llegado ya a su fin, al anticipar que Banxico podría estar cerca de concluir su proceso de alzas tras incrementar en 25 pb su tasa de referencia en junio y en septiembre de este año –a la par de la Reserva Federal.

Tercero, tomando en cuenta razones técnicas, parecería que el espacio de revaloración del peso ya es reducido. Desde un punto de vista técnico, disciplina con alto número de seguidores en el mercado, el peso ya se encontraría en zona de sobrecompra –lo cual suele anteceder a un cambio de dirección en el mercado cambiario–. En la misma línea, las posiciones netas cortas en pesos en el mercado de futuros de Chicago se han limpiado significativamente, lo cual podría también sentar las bases para catalizar una nueva direccionalidad.

Cuarto, a juzgar por los últimos sucesos en el ámbito internacional, no podría descartarse un repunte en los riesgos geopolíticos (Siria, Rusia, China, elecciones, etcétera). En un entorno así, las monedas emergentes usualmente se debilitan respecto al dólar como reflejo de un fenómeno de vuelo a la calidad en el que los flujos se concentran en 'valores de refugio' (usualmente en el mercado estadounidense). A esto sumaría la incertidumbre que podría rodear al inicio de la discusión sobre el TLC hacia junio de este año.

Así, habría varias razones para pensar que el margen de revaloración del peso es ya reducido. No obstante, también es justo aceptar que el fortalecimiento observado en el primer trimestre del año tomó a casi todos por sorpresa. En la misma línea, el peso mexicano continúa en zona de subvaluación real multilateral; así que en términos de valuación el margen de fortalecimiento del peso todavía está ahí. No obstante, no es claro que una corrección total sea factible en el mediano plazo.

El autor es subdirector de análisis de mercados financieros locales en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter: @joelvirgen

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