Opinión

¿Dónde está Anaya?

  
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Ricardo Anaya, presidente Nacional del PAN. (Cuartoscuro)

Es de todos conocido el personaje Wally, cuyos libros se titulan ¿Dónde está Wally? Ya sea en la playa, en la ciudad o en determinada época histórica, Wally plantea el reto de encontrarlo pues está casi mimetizado en los colores, personas o edificios. Es muy entretenido. A eso parece jugar el presidente del PAN. A ver si alguien lo encuentra escondido en algún lugar de la vida pública.

Dentro de algunos años que alguien se asome a revisar el periodo peñista se asombrará de la casi nula oposición institucional que tuvo este gobierno. Se entiende en el caso del PAN de Madero y del PRD que se adhirieron de manera humillante y patética al Pacto por México, que fue el proyecto más ambicioso del peñismo. Ellos apostaron su suerte a la de Peña. El resultado –mezcla de acciones propias de cada partido y de sacrificar el papel opositor– fue la debacle perredista y la decapitación de Madero en la plaza pública por parte de su protegido: Ricardo Anaya.

Sorprende que en la semana del desastre de Peña, el presidente del PAN no encabece el reclamo público, ni siquiera da la cara, no aparece en los medios, parece que los suyo es el vacío. Sorprende porque es una época sin liderazgos y Anaya ocupa un lugar importante en la escena pública. Sorprende porque Ricardo tiene talento y ambición suficientes para jugar un rol estelar, pero prefiere permanecer agazapado.

El enero que vivimos ha sido pródigo en eventos. Desde el gasolinazo hasta la inminente toma de protesta de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos. Recuerdo que Anaya, como presidente del Congreso, dio un magnífico discurso digno, soberano y respetuoso ante, si no me equivoco, el embajador norteamericano. Ese Anaya quién sabe dónde está, habrá que encontrarlo. No creo que Atlanta sea tan bonito como para llevar cuatro semanas por allá.

El nombramiento del trumpista Luis Videgaray en la Cancillería no le ha merecido ni un tuit. ¿No tiene opinión el presidente del PAN sobre ese nombramiento que dio la titularidad de las relaciones internacionales del país a quien organizó el fiasco diplomático más vergonzoso de las últimas décadas? Qué extraño jefe de un partido opositor. Esto viene a reforzar los rumores de sus malquerientes –aunque no lo crea el lector no me encuentro entre ellos– que dicen desde hace tiempo que Ricardo es simplemente “un gato de Videgaray”.

Es posible que el presidente del PAN esté trabajando arduamente en regalarle al PRI el Edomex a cambio de vaya usted a saber qué. Por lo pronto en Coahuila, el PAN está por dividirse justo cuando tenía posibilidades de ganar. ¿Dónde está Anaya? Quién sabe. Entré a la web del PAN para cerciorarme de que su presidente no dice nada, pensando que a lo mejor se me había escapado algo.

No es así. Hay boletines de prensa –sí, boletines– en los que supuestamente Anaya hace declaraciones que seguramente son en ningún lado porque no se menciona en qué evento o contexto se dicen. En la parte de prensa ingresé al apartado de entrevistas para ver si encontraba algo. La última entrevista que hay es de octubre de 2015.

Wally es un personaje flaquito, de lentes, esquivo, que vive escondido. Anaya también. Si lo ven, recuérdenle que es presidente de un partido de oposición.

Twitter: @JuanIZavala

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