Monterrey

IEPS es ineficaz en combate al sobrepeso y obesidad en México

Destacan que el efecto del impuesto a bebidas azucaradas ha sido insignificante.
FERNANDA CELIS
fcelis@elfinanciero.com.mx

EDGAR RIVERA
erivera@elfinanciero.com.mx
10 febrero 2016 8:57 Última actualización 10 febrero 2016 9:10
Etiquetas
gordo

RELEVANCIA. La industria de bebidas no alcohólicas se encuentra relacionada con otros sectores de la economía del país y es un importante comprador de insumos intermedios en la economía mexicana.

El efecto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas saborizadas a partir de 2014 fue insignificante, pues se le atribuye una reducción en el consumo de estas bebidas de tan solo 3 por ciento, lo que significa que el mexicano promedio dejó de beber 15 mililitros de estos productos al día, el equivalente a “una cucharadita o un sorbo”, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

La investigación titulada “La industria de las bebidas no alcohólicas en México”, busca conocer el estado actual de la industria de bebidas no alcohólicas y su evolución en los últimos años en México y además tiene la intención de medir, a un año de distancia, los efectos que tuvo el impuesto de un peso por litro implementado a las bebidas endulzadas a partir de 2014.

En conferencia de prensa, realizada ayer en la Ciudad de México, el especialista Daniel Flores Curiel, indicó que los resultados arrojaron que el efecto del gravamen ha sido insignificante y regresivo.

“Actualmente el consumo de refrescos por persona es de 350 hasta 550 mililitros diarios en temporadas altas como el verano, por lo que esos 15 mililitros menos equivalen a una cucharadita o un sorbo”, señaló.

De igual manera, explicó, el estudio indica que la ingesta calórica se redujo en promedio 0.21 por ciento del consumo total de cada mexicano, que es de al menos 3 mil kilocalorías diarias, lo cual es mayor en 51 por ciento a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El estudio también refiere que la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del INEGI, estima que el consumo medio de refrescos por persona en los últimos años fluctúa entre 350 y 500 mililitros diarios, el equivalente a tan solo el 5% y 7% de la ingesta calórica diaria del mexicano.

“En este tenor, es imposible sostener que el consumo de refrescos sea el causante principal del sobrepeso y obesidad en el país. Aun eliminando por completo el consumo de refrescos y suponiendo que no se sustituye con otros productos, la dieta común del mexicano excede la recomendación de la OMS”, señala el estudio.


IMPACTO ECONÓMICO
“El impuesto también impactó la economía en general, pues se prevé que en 2014 la producción bruta del país cayó 6 mil 454 millones de pesos, al tiempo en que ocasionó la pérdida de al menos 10 mil puestos laborales”, indicó Flores Curiel.

El investigador explicó que la industria de las bebidas no alcohólicas representa alrededor de 0.61 por ciento de la producción en forma directa y un 0.46 por ciento de manera indirecta, es decir, a través de la vinculación con otros sectores de la economía. Por lo tanto, dicha industria contribuye en 1.1 por ciento del PIB.

El sector genera alrededor de 100 mil empleos directos, que son bien remunerados en la división refresquera, especialmente, pues son entre 20 y 40 por ciento más altos que en la industria manufacturera.

Por otra parte, dijo que por el impuesto se han recaudado 18 mil millones de pesos anuales.

Manifestó que el consumo de refrescos no es la principal causa de obesidad en el país, pues ello se debe a diversos factores.

Los hogares mexicanos destinan alrededor de 2.7 por ciento de su gasto total a la compra de bebidas no alcohólicas.

Por otro lado, la evidencia disponible hasta hoy sugiere que, al menos en términos costo-beneficio, la medida impositiva afecta más de lo que beneficia.

La aplicación del impuesto no solo no funciona para reducir el consumo calórico diario del mexicano, sino que además resulta una medida regresiva.