Monterrey

Gruma en las ganadoras y Cemex entre las perdedoras del IPC

La fortaleza del dólar, la debilidad de China y la caída del precio del petróleo afectaron
ANA VALLE
avalle@elfinanciero.com.mx
ARTURO BÁRCENAS
abarcenas@elfinanciero.com.mx
04 enero 2016 9:33 Última actualización 04 enero 2016 9:56
Gruma

DINAMICA. Las acciones de Gruma fueron unas de las que mayor rendimiento ofreció a sus accionistas, al cerrar el 2015 en 241.75 pesos.

Durante el año pasado, las acciones de dos de las empresas regiomontanas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y que pertenecen al Índice de Precios y Cotizaciones (IPyC) registraron un desempeño diametralmente opuesto.

Mientras las acciones de Gruma fueron unas de las que mayor rendimiento ofreció a sus accionistas, al cerrar el 2015 en 241.75 pesos, lo que implicó un incremento de 54.92 por ciento respecto al cierre del 2014, cuando se ubicó en 156.05 pesos.

Lo anterior fue resultado de la fortaleza del dólar ante el peso, debido a que una parte importante de sus ingresos están denominados en ´la moneda estadounidense, aproximadamente el 70 por ciento de éstos.
Por su parte, los títulos de Cemex mantuvieron la tendencia negativa de los últimos años al cerrar el año pasado en 9.43 pesos, un 34.79 por ciento menos del cierre del 2014, cuando se ubicó en 14.46 pesos.

Este comportamiento de las empresas regias contrasta con el del IPyC, pues éste registró una reducción de solamente 0.4 por ciento en el 2015, al cerrar operaciones en 42 mil 977.50 unidades.

Así, aunque la incertidumbre sobre el alza de tasas en Estados Unidos, la desaceleración económica de China y la caída del precio del petróleo provocaron que la BMV perdiera 0.4 por ciento en el 2015, hubo emisoras que llegaron a dar un rendimiento de casi 70 por ciento.

Otras de las empresas que registraron un desempeño sobresaliente fueron Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), con un rendimiento de 67.94 por ciento; Alsea, con 48.4 por ciento; además de Liverpool y Lala, con 42.7 y 43.06 por ciento, respectivamente.

“Se esperaba un año mucho mejor, el tema del petróleo generó mucha preocupación, además del caso de China. También estuvo marcado por una incertidumbre alrededor del alza de tasas que llegó al final del año; eran temas que si bien algunos analistas habían mencionado, seguramente nadie imaginó la magnitud que podían llegar a tener”, dijo Rodrigo Heredia, subdirector de Análisis Bursátil de Ve por Más Casa de Bolsa.

Lo anterior terminó reflejándose en los mercados y con ello en una fuerte depreciación del peso, que si bien actuó de forma negativa para algunas empresas con deuda en dólares, tuvo un impacto positivo sobre firmas exportadoras o con operaciones en el extranjero y en el turismo.

El incremento de los viajeros internacionales, relacionado con el encarecimiento del dólar, apoyó los resultados de GAP y con ello, su desempeño en el mercado accionario.

Las empresas del sector consumo también vieron un sólido año ante el crecimiento de la clase media y una recuperación de las ventas, además de eventos particulares que marcaron positivamente a diferentes compañías, explicó José Antonio Cebeira, analista de Actinver.

Alsea no sólo tuvo ventas comparables mejores a lo esperado, también presentó un año de consolidación de sus compras en México y España, lo que le permitió tocar varios máximos históricos en la BMV a lo largo del año.

Cebeira recordó que Liverpool es una de las empresas beneficiadas por la expansión de la clase media, lo que le ha permitido incrementar sus ventas, al tiempo que sigue bajando su cartera vencida, todo lo cual ha sido premiado por los inversionistas en el mercado.

En contraste con las ganadoras, entre las cinco emisoras del IPC de la BMV que más perdieron en el año, además de Cemex está ICA, con una caída de 80.29 por ciento en el precio de sus acciones; seguida de Genomma Lab, con 50.64 por ciento; OHL México, con 34.04 por ciento; y Elektra, con un retroceso de 32.27 por ciento.

ICA y OHL no sólo enfrentaron la falta de contratos de obra pública y concesiones, también eventos particulares como un elevado endeudamiento que llevó a la empresa de Alonso Quintana al incumplimiento de pagos; y escándalos de presunta corrupción y malas prácticas en el caso de la filial de la española.