Monterrey

Buscan ser los primeros en vender Coca-Cola en los Estados Unidos

El camino de la empresa ha sido largo y se ha caracterizado por la visión de las familias integrantes de su Asamblea de Accionistas y Consejo de Administración.
JUAN ANTONIO LARA
jlara@elfinanciero.com.mx
14 junio 2016 9:13 Última actualización 14 junio 2016 9:26
Coca-Cola

[Bloomberg] Crespo dirigirá la operación de una unidad de negocios clave para el Sistema Coca Cola, en el cual invirtió más de 1,000 mdd en 2012.

En el siglo pasado, en1926, el empresario regiomontano Manuel L. Barragán Escamilla convenció, luego de varios intentos, a los directivos de The Coca-Cola Co. para producir en Monterrey el ya famoso refresco y así nació la primera embotelladora de este producto en México.

Ahora, 90 años después, su nieto, Manuel L. Barragán Morales, presidente del Consejo de Administración de Arca Continental desde 2011, lidera la primera empresa en México y América Latina en entrar al proceso del franquiciamiento de Coca-Cola en territorio estadounidense.

Esto gracias a las cartas de intención que firmó Arca Continental (AC) hace unas semanas con The Coca-Company y Coca-Cola Bottling Company United, que se prevé concrete un acuerdo para operar en Texas, parte de Arkansas, Nuevo México y Oklahoma en el primer semestre del 2017.

El camino de la empresa ha sido largo y se ha caracterizado por la visión de las familias integrantes de su Asamblea de Accionistas y Consejo de Administración, entre ellas la familia Arizpe, Fernández y Grosmman, cuyos valores han tratado de preservar sus descendientes.

TOPO COLA
Barragán Escamilla nació en 1888, en la antesala del despegue industrial de Monterrey, relata Rodrigo Mendirichaga.

En su libro “Perfiles de Emprendedores del Comercio en Nuevo León”, publicado en 1992 por encargo de la Cámara de Comercio de Monterrey, indica que con certera visión el mercado, el empresario solicitó a The Coca-Cola Co. la franquicia para embotellar el ya famoso refresco.

“La empresa norteamericana contestaba no estar preparada para penetrar el mercado mexicano. Manuel L. Barragán adquirió entonces en Nueva York una fórmula de refresco con base en Cola, y lanzó el producto Topo-Cola, que envió a los embotelladores de Coca-Cola.

“Eso los convenció y en 1926 nació la primera embotelladora del producto original en México”.

En 1940, después del fallecimiento de su amigo y socio Leónides Páez, Barragán queda a cargo de la compañía y ocho años después inicia su expansión inaugurando la planta embotelladora de Bebidas Mundiales en Monterrey, origen de Arca Continental.