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La gestión de eventos es una excelente opción profesional

En su Manual de Perspectivas Ocupacionales, la Oficina de Estadísticas Laborales de EU dice que espera que las oportunidades de empleo para organizadores de reuniones, convenciones y eventos crezcan 33 por ciento del año 2012 al 2022, “mucho más rápido que el promedio de todas las ocupaciones”.
Michael Skapinker
01 octubre 2014 20:3 Última actualización 02 octubre 2014 5:0
Empleo. (Bloomberg)

Las conferencias necesitan más que habilidades organizativas y técnicas. (Bloomberg)

Varias personas que he conocido recientemente me han preguntado tímidamente si puedo ayudar a su hija o hijo a iniciarse en el periodismo.

Les digo que nada puedo hacer; los sistemas de ingresos y pasantías de graduados del Financial Times tienen procedimientos establecidos en nuestra página web.

Pero les pregunto por qué sus hijos quieren ser periodistas. Hay muchas menos aperturas de las que solía haber y la competencia por ellas es feroz. Las perspectivas de la profesión no son muy buenas.

Entonces, ¿qué deben hacer? En la película de 1967, ‘El Graduado’, a Benjamin Braddock, interpretado por Dustin Hoffman, lo aborda un amigo de la familia, quien le dice: “Solamente te diré una palabra. Plásticos. Hay un gran futuro en los plásticos”.

Si tuviera que decirle una palabra a un graduado hoy, sería: eventos. Hay un gran futuro en la gestión de eventos.

Hay muchas otras carreras: enseñanza, enfermería, medicina, ingeniería, banca, consultoría gerencial. Algunas de ellas son de utilidad social. Las dos últimas son mejores pagadas.

Pero hay cinco buenas razones para entrar al negocio de gestión de eventos y conferencias.

1. Tiene futuro. Una curiosidad de la era del Internet es que mientras más oportunidades de hablar y verse en línea tienen las personas, más desean el contacto real. Se puede ver en el número de eventos en vivo: conciertos, debates – y conferencias de negocios.

En su Manual de Perspectivas Ocupacionales, la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU dice que espera que las oportunidades de empleo para organizadores de reuniones, convenciones y eventos crezcan en un 33 por ciento del año 2012 al 2022, “mucho más rápido que el promedio de todas las ocupaciones”.

2. Se adquieren habilidades valiosas. Cada vez que hablo o presido una conferencia, me llama la atención todo lo que los organizadores, en todos los niveles, han tenido que dominar: la elección de un lugar, la evaluación de la acústica, decidir por dónde van a entrar todos y cómo van a acceder a la sala, si los oradores ya han llegado, qué tan rápido se ponen sus micrófonos, cómo conseguir que todo funcione a tiempo.

A veces hay crisis que gestionar, por ejemplo, oradores que se retrasan. Hay otros contratistas, como los ingenieros de sonido y los traductores, que tienen que estar coordinados. Muchos negocios hablan de ejecución. En las conferencias se aprende a ejecutar, o todo el evento sale mal.

Y eso es sólo el día del evento. Si llegas a estar involucrado en una conferencia, te das cuenta de la preparación que requiere la misma. En un evento del FT que presidí en Nueva York, mi guión decía que el Trío de Jazz de Hank Lane estaría tocando cuando llegáramos. Al final había una nota recordándome dar las gracias al Cuarteto de Jazz de Hank Lane. ¿Era un error? No, el cuarto miembro de la banda llegaría más tarde.

Las habilidades requeridas evolucionan todo el tiempo. Rob Davidson, quien daba clases de gestión de eventos en las universidades de Westminster y Greenwich y ahora dirige MICE Knowledge, una consultoría, señala el nivel de la tecnología en las conferencias de hoy. Muchos eventos se transmiten por Internet; a menudo tienen su propia aplicación.

3. El contenido intelectual es elevado. Las conferencias necesitan más que habilidades organizativas y técnicas. Se tiene que crear la agenda y contactar a los oradores. Cada conferencia requiere una investigación de la industria, llegar a conocer a las compañías y a su personal.

Al ser organizador, no hay mucho tiempo para escuchar los discursos. Afortunadamente. Porque muchos de ellos son nefastos. Organizar conferencias es más divertido que asistir a ellas – pero la preparación significa que hay un sinfín de oportunidades para aprender sobre nuevos sectores.

4. Es fácil ganar experiencia. Hay cursos de pregrado y postgrado en gestión de eventos, pero no son esenciales.

La mayoría de las universidades organizan conferencias, especialmente durante las vacaciones. Uno puede ser voluntario o trabajar en ellas. Son una oportunidad para determinar si es la profesión correcta, y luego tener algo que presentarles a los futuros empleadores.

5. Es un gran primer paso hacia otras cosas. Davidson dice que la mayoría de sus graduados tienden a permanecer en la gestión de eventos y ascender. Luego se los encuentra organizando eventos en locales grandes o ferias comerciales.

Pero si se desea hacer algo más, ésta es la carrera perfecta para hacer contactos. Se llega a conocer a las personas más importantes de una amplia gama de compañías, departamentos gubernamentales y organizaciones internacionales y no gubernamentales.

También existe la oportunidad de impresionar a esos contactos. Los conferencistas, por muy experimentados que sean, están nerviosos. Hay que cuidarlos, subirlos y bajarlos del escenario, decirles que lo hicieron muy bien y por ende hay más posibilidades de que recuerden al organizador.

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