Financial Times

Las empresas de capital abierto necesitan guardianes

Los empresarios creen que el “crowdfunding” formará parte de un círculo virtuoso, en el que las empresas con corazón y con propósito se ven respaldadas por inversionistas que también se convierten en defensores de la marca.
Andrew Hill
10 marzo 2014 20:36 Última actualización 11 marzo 2014 5:0
 [Organismo señala que algunos empresarios han detenido inversiones hasta que conozcan cómo quedará el régimen fiscal / Arturo Monroy / El Financiero]

Cuando las empresas se “enferman”, sus inversionistas se quedan con acciones que no pueden vender. (Arturo Monroy/El Financiero)

Denigrar, imitar, y eliminar son los tres pasos que los titulares típicamente toman para trivializar a los rivales que utilizan modelos comerciales poco convencionales. Sin embargo, también hay una cuarta medida: regular.

Las nuevas empresas consideran a menudo que la regulación es igual al tercer paso: un intento por intereses ya establecidos para bloquear o destruir la nueva competencia por otros medios.

Los últimos vanguardistas en encontrarse con un perro guardián obstaculizando el camino de la revolución son los “crowdfunders” de equidad y los prestamistas “peer-to-peer”. La Comisión de Valores y Bolsa de EU está considerando normas para las empresas que recaudan dinero –con frecuencia en incrementos tan bajos como mil dólares– de pequeños inversionistas en línea. Su equivalente británico, la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), acaba de limitar la capacidad de los inversionistas comunes de invertir más de 10 por ciento de los activos netos en oportunidades por medio de “crowdfunding”. (Ninguna autoridad pretende supervisar los otros tipos de “crowdfunding”, donde las donaciones o pagos tipo suscripción se solicitan para producir un nuevo “gadget”, libro o juego: están interesados solamente en la regulación de las ofertas de acciones o de deuda).

El Crowdfunding Center –un portal que promueve proyectos que buscan financiamiento– debidamente criticó a la FCA por “eliminar el ‘crowd’ (multitud) de ‘crowdfunding’ “. Pero otros en el movimiento se están resignando ante la perspectiva de más regulaciones. ¿Quién tiene la razón?

Los empresarios creen que el “crowdfunding” formará parte de un círculo virtuoso, en el que las empresas con corazón y con propósito se ven respaldadas por inversionistas que también se convierten en defensores de la marca. Podría tomar un tiempo cambiar el mundo. Las plataformas de “crowdfunding” basadas en inversiones sólo recaudaron 28 millones de libras (46.59 millones de dólares) en el Reino Unido el año pasado, en comparación con 15.7 mil millones de libras (26.13 mil millones de dólares) que recaudaron las nuevas empresas que se cotizaron en la bolsa de Londres por medio de ofertas de acciones convencionales. Pero a partir de una base muy baja, el crecimiento es rápido. No hay que ser un populista nato para darse cuenta de su potencial: Andy Haldane del Banco de Inglaterra ha señalado que los préstamos “peer-to-peer” y el “crowdfunding” de equidad podrían ampliar el sistema financiero y “ayudar a resolver los problemas que tenemos en el Reino Unido con los préstamos para (las pequeñas y medianas empresas)”.

Los críticos de las nuevas reglas deben recordar, en primer lugar, que más de la mitad de las empresas “startup” cierran dentro de cinco años después de su creación. En segundo lugar, cuando estas empresas se enferman, los inversionistas que las financiaron con optimismo se quedan con acciones que no pueden vender. En tercer lugar, aun si la empresa “startup” sobrevive, sus fundadores pueden recaudar dinero libremente donde quieran –diluyendo las participaciones de los inversionistas originales– y potencialmente cambiando el concepto original sin que los accionistas puedan opinar.

Lo que las nuevas normas tratan de hacer es equilibrar la promesa de capital abierto con un mínimo de protección para los inversionistas. El límite de 10 por ciento del FCA, por ejemplo, equivale a un compromiso entre la empresa y los inversionistas, supervisado de lejos por el organismo regulador.

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