Financial Times

Accionistas corrigen precios de empresas de Internet

Facebook ha retrocedido 22 por ciento de su nivel más alto en marzo, mientras Twitter y LinkedIn han perdido 40 puntos desde sus máximos alcanzados previamente. Incluso Google ha caído 12 por ciento en un mes.
Simon Mundy / Richard Waters
08 abril 2014 20:7 Última actualización 09 abril 2014 5:0
 [Bloomberg] La caída en las ganancias trimestrales del gigante de cupertino arrastran al Nasdaq. 

La mayoría de los inversionistas y empresarios tecnológicos argumentan que las condiciones son diferentes a las de la anterior burbuja de Internet. (Bloomberg)

Los inversionistas de bolsa les acaban de sacar 275 mil millones de dólares a las mayores compañías de Internet mundiales que cotizan oficialmente.

Las 14 compañías, cada una con valor superior a los 20 mil millones de dólares, –cinco de ellas en Asia, nueve en EU– han perdido, en poco más de un mes, un 20 por ciento de su valor bursátil combinado de 1.4 billones de dólares.

Mientras el mercado de acciones más amplio aún coquetea con máximos históricos, algunas de las más conocidas compañías tecnológicas del mundo han sufrido los peores embates desde el peor momento de la crisis económica de 2008.

Después de una racha que ha llevado al límite las medidas tradicionales de valoración, esto podría no ser más que una corrección temporal. Pero el cese abrupto de la inversión “momentum” que hizo subir los precios equivale a una nueva era para un grupo de compañías acostumbradas a las valoraciones siempre en ascenso y al amplio capital que llegaba a continuación.

Uno tras otro, los sectores de mayor crecimiento del mercado de valores se han debilitado y colapsado. Un repunte en el sector de la biotecnología alcanzó su máximo a fines de febrero: desde entonces, el índice Nasdaq Biotech ha caído casi 20 por ciento.

Una nueva generación de compañías de software de negocios –como Workday, proveedora de aplicaciones basadas en la nube, Splunk, compañía de análisis de grandes datos y Fireye, grupo de seguridad– han sufrido aún mayores caídas, con pérdidas del 30 al 40 por ciento o más.

Sin embargo, lo más llamativo ha sido el daño a las acciones de gran capitalización de Internet. El mes pasado, Tencent, el grupo chino de Internet, cayó un 20 por ciento, lo cual significa que su valoración cayó en 32 mil millones de dólares desde el 6 de marzo. Naver, su contraparte surcoreana, ha perdido el 10 por ciento, mientras que Rakuten, el grupo japonés de comercio en línea, ha perdido 7 por ciento. Yahoo Japón ha perdido 26 por ciento.

Mientras tanto, en EU, Facebook ha retrocedido 22 por ciento de su nivel más alto en marzo, mientras Twitter y LinkedIn han retrocedido alrededor de un 40 por ciento desde sus máximos alcanzados previamente. Incluso Google ha caído 12 por ciento en un mes, dos veces más que la caída de Nasdaq en el mismo período.

De forma más inmediata, el retroceso ha puesto en duda un conjunto de ofertas públicas iniciales que se esperaba que lanzaran a un primer plano un nuevo grupo de líderes de Internet.

Por ejemplo, se ha fortalecido el escepticismo acerca de valoraciones especulativas de Alibaba, la compañía china de comercio electrónico, que han alcanzado hasta 200 mil millones de dólares.

Entre otros que se alistan a cotizar este año están JD.com, otro sitio chino de comercio electrónico, mientras que Sina Corp se prepara para cotizar su servicio de mensajería Weibo en Nueva York. Naver está acosado por rumores de que llevará a Line al mercado mientras que su aplicación rival de chat surcoreana, Kakao, dice que planea cotizar en Seúl a inicios del próximo año.

Se han ofrecido dos explicaciones para el retroceso de los valores de rápido crecimiento. Una sostiene que se trata de una corrección natural, y saludable: eliminando los inversionistas de tendencias y estableciendo valoraciones más acordes a la realidad.

La otra explicación es menos optimista: que el balance del riesgo en el mundo ha cambiado. Con la crisis de Crimea ha surgido un nuevo nivel de riesgo geopolítico, mientras que el cambio de liderazgo de la Reserva Federal y las señales de un renovado crecimiento en EU han causado preocupaciones acerca de altas tasas de interés en el futuro.

Pero la mayoría de los inversionistas y empresarios tecnológicos argumentan que las condiciones son diferentes a las de la anterior burbuja de Internet.

“En aquel momento muchas compañías solamente le añadieron el ‘.com’ a sus nombres . . . Creo que (los inversionistas) no entendían cómo era este asunto del Internet,” dice Eric Cha, analista en Nomura. “El negocio del Internet ahora ya cuenta con un largo historial, y el espacio móvil realmente es una extensión de ello”.

Por ejemplo, Tencent reportó ingresos de 9.9 mil millones de dólares y beneficios netos de 2.5 mil millones de dólares el año pasado, comparado con 7.9 mil millones de dólares y 1.5 mil millones de dólares de Facebook.

Sin embargo, al menos existen algunas semejanzas con el auge del puntocom. Como sucedió entonces, las altas valoraciones se basan en la esperanza de grandes beneficios futuros, más que en las ganancias actuales. Esta vez, en lugar de la web, es el Internet móvil el que alimenta los sueños expansivos de cuantiosas riquezas.

“El móvil es el nuevo territorio,” dice Terry Chen, analista de CLSA. “Todos se encuentran aún en la fase de acaparamiento, construyendo sus imperios”.

Y en ningún otro aspecto se aprecia más esto que en el aumento vertiginoso de las valoraciones de las aplicaciones de chat.

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