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Volkswagen advierte "masivos recortes" tras escándalo por emisiones

El CEO de la firma, Matthias Mueller, dijo que se necesitan hacer masivos recortes a fin de manejar las consecuencias de la crisis que dejó el escándalo por la manipulación de resultados sobre contaminantes en sus vehículos a diésel.
Reuters
06 octubre 2015 9:5 Última actualización 06 octubre 2015 9:6
Volkswagen

Volkswagen (Bloomberg)

WOLFSBURG, Alemania.- El nuevo presidente ejecutivo de Volkswagen, Matthias Mueller, advirtió este martes a su personal que se prepare para "masivos recortes" en respuesta al escándalo de emisiones de gases en vehículos diésel que ha afectado las acciones y la reputación de la compañía.

En declaraciones a sus empleados en la sede principal de Volkswagen en Wolfsburg, Mueller, que reemplazó a Martin Winterkorn a fines del mes pasado, dijo que todos los planes de inversión de la compañía serán revisados y que se acelerará un actual programa de recorte de costos, advirtiendo que "esto no será fácil".

Se trata de la primera vez que la empresa reconoce que la crisis sobre las emisiones de gases en autos de Volkswagen, que estremeció a toda la industria automotriz, podría llevar a un significativo recorte de empleos en la compañía, que emplea a casi 60 mil trabajadores en su fábrica principal, alrededor del 10 por ciento de su fuerza laboral global.

"Necesitamos hacer masivos recortes a fin de manejar las consecuencias de la crisis", dijo Mueller a más de 20 mil trabajadores, según un documento publicado por Volkswagen.

"Las soluciones técnicas a los problemas están a la vista. No obstante, las consecuencias empresariales y financieras todavía no son claras", sostuvo, al agregar que VW revisará todos sus planes de inversión.

"Lo que no sea inmediatamente necesario será eliminado o retrasado", dijo Mueller. "Y por ende ajustaremos nuestro programa de eficiencias. Seremos muy abiertos: esto no será fácil", dijo.

Los trabajadores que asistieron a la reunión usaron camisetas con la consigna "un equipo - una familia" y sostuvieron pancartas que leían "somos Volkswagen".

Más temprano, Bernd Osterloh, el influyente jefe del consejo laboral de Volkswagen, dijo que el escándalo impactaría en las ganancias de la división principal de automóviles así como en el pago de bonos a los empleados.

Aunque descartó que haya un impacto en los empleos, al referir que no hay planes inmediatos de reducir el personal y enfatizó que los trabajadores no "pagarán por los delitos de un grupo de gerentes".

Mueller dijo, además, que la tarea más importante de la firma es restablecer la confianza luego de admitir que 11 millones de vehículos fueron afectados por la manipulación de pruebas de emisiones en vehículos diésel. Aunque destacó que la rigurosidad es más importante que la prisa por aclarar el tema.