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'Imperio' de VW, en riesgo por el escándalo de emisiones en EU

VW tendría que considerar reorganizar su imperio de 12 marcas construido en las últimas dos décadas, luego del escándalo por fraude en pruebas de emisiones de vehículos diésel en Estados Unidos.
Bloomberg
20 octubre 2015 18:40 Última actualización 20 octubre 2015 20:29
Volkswagen

Volkswagen (Bloomberg)

Mientras enfrenta miles de millones de euros en costos por el escándalo de su fraude con las emisiones, Volkswagen quizás tenga que considerar reorganizar un imperio de doce marcas construido durante las últimas dos décadas que fabrica todo tipo de vehículos, desde autos baratos y motos hasta camiones pesados.

Antes, VW podía darse el lujo de apoyar financieramente a divisiones en problemas como la unidad española Seat, la marca de súper autos Bugatti y los camiones pesados MAN gracias a las ganancias robustas de Porsche y Audi, pero ahora el dinero será necesario para ayudar a cubrir los costos relacionados a la crisis.

“VW tiene varias marcas que entran en la categoría de ‘es lindo tenerlas’”, dijo Stefan Bratzel, director del Centro de Gestión Automotora de la Universidad de Ciencias Aplicadas en Bergisch Gladbach, Alemania, quien estima que el escándalo puede llegar a costarle 30 mil millones de euros (34 mil millones de dólares) a VW. 

Bugatti, Lamborghini, también Ducati: no son esenciales para la empresa en lo que respecta a ganar dinero

El nuevo máximo responsable ejecutivo, Matthias Müller, dijo este mes que si bien VW no necesita una revolución, él pospondrá o cancelará proyectos no esenciales para reducir costos después de que se divulgara que VW cometió fraude en pruebas de emisiones de vehículos diésel en Estados Unidos. La semana pasada, la automotriz anunció el retiro de 8.5 millones de vehículos diésel en Europa, y Müller dice que las consecuencias del escándalo tendrán un costo muy superior a los 6.500 millones de euros que la empresa ya reservó. Un portavoz de VW no quiso hacer comentarios sobre la estructura de las marcas.

La fabricante italiana de motos Ducati fue incorporada en 2012 con un costo de 860 millones de euros para complementar una línea de marcas de ultra lujo, entre las cuales figuran la fabricante italiana de autos deportivos Lamborghini, la marca premium británica Bentley y Bugatti. Afectadas por la desaceleración de las ventas en China, las ganancias operativas de Bentley cayeron 43 por ciento en el primer semestre, a 54 millones de euros. Si bien VW no informa cifras financieras específicas para Lamborghini o Bugatti, ninguna de las dos realiza aportes importantes al balance. Bugatti, que construyó tan sólo un puñado de autos que se venden a un millón de euros cada uno, nunca fue rentable desde que VW adquirió los derechos de la marca francesa en 1998.

Entre las marcas de la automotriz para el mercado de masas, dos de las cuales son la homónima de VW y la unidad checa Škoda, el centro de las miradas es Seat. La marca española no registra ganancias anuales desde 2007 y tiene una línea de productos pensada para el extremo inferior del mercado que se superpone con la de Škoda, cuyas ganancias operativas ascendieron a 522 millones de euros en el primer semestre.

A favor de Seat está el hecho de que el año que viene la automotriz sumará un vehículo utilitario deportivo compacto, construido en una fábrica de Škoda en República Checa, el cual probablemente ayude en sus esfuerzos por recuperarse. Seat, cuyas ganancias fueron de 52 millones de euros en el primer semestre, dijo en un comunicado por e-mail que la unidad sigue siendo un “activo fundamental” en el grupo.

“Sigue habiendo mucho nerviosismo e incertidumbre tras la primera reacción, que fue caótica”, dijo Rafa Guerrero, representante de los obreros de Seat en el sindicato español Comisiones Obreras. 

La gestión debería salir a explicar con calma a los clientes qué pasó y cómo se resuelve esto