Volcán El Ceboruco: una aventura entre paisajes
La mañana siguiente comenzó con una experiencia completamente diferente: subir al Volcán El Ceboruco.
El recorrido permitió conectar con la naturaleza y contemplar los paisajes que rodean esta zona de Nayarit. Entre caminos, vegetación y vistas panorámicas, El Ceboruco muestra el lado más aventurero de una visita a Jala.
Desayuno en El Rincón del Campesino
Después de visitar el volcán, la mañana continuó con un desayuno en El Rincón del Campesino.
Una parada para recargar energía y disfrutar de los sabores de la región antes de dejar Jala y continuar hacia la siguiente parte del recorrido.
Meseta de Juanacatlán: tradiciones entre montañas
Después del volcán, el recorrido continuó hacia la Meseta de Juanacatlán, donde la experiencia volvió a conectar con las tradiciones y la vida de las comunidades.
Rodeado de naturaleza, conocí algunas de sus costumbres y compartí momentos que permiten entender el destino más allá de sus paisajes.
Tortillas hechas a mano: una experiencia con sabor a tradición
En Juanacatlán también llegó el momento de poner manos a la obra.
Preparar tortillas a mano permitió acercarme de una manera sencilla y auténtica a la cocina tradicional. Desde trabajar la masa hasta colocarlas en el comal, la experiencia mostró cómo la gastronomía también cuenta historias y mantiene vivas las costumbres de una comunidad.
Viñedos y degustación de vinos
El último capítulo del recorrido llegó entre viñedos.
Caminar entre las vides permitió descubrir una experiencia diferente dentro de esta zona de Nayarit y conocer otra actividad que forma parte de su oferta turística.
El viaje terminó con una degustación de vinos, disfrutando de sus sabores y del paisaje como cierre de un fin de semana entre pueblos, montañas, tradiciones y gastronomía.
Jala: un viaje para vivir Nayarit de otra manera
En dos días, Jala mostró diferentes caras de Nayarit: los saberes tradicionales de Coapan, las calles de un Pueblo Mágico, el descanso en Nukari Quinta Boutique, los paisajes del Volcán El Ceboruco y las experiencias de la Meseta de Juanacatlán.
Un recorrido donde naturaleza, cultura y gastronomía se encuentran para crear una experiencia que va mucho más allá de visitar un destino.



