La presidencia de Miguel Martínez Millán al frente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) está próxima a concluir. El propio dirigente resume su gestión en tres ejes principales: la contención del robo al autotransporte, renovación del parque vehicular y la capacitación.
En la recta final de su mandato, sumó además la defensa del flujo comercial en el marco del T-MEC, un aspecto clave para la competitividad logística del país frente a los retos del comercio trilateral.
Durante un recuento de su gestión, Miguel Martínez Millán destacó que el logro más relevante fue la reducción del 21% en los eventos delictivos contra el sector en 2025 respecto a 2024, gracias a la coordinación con el Gobierno Federal.
Sin embargo, reconoció que la disminución no resulta del todo satisfactoria, pues los ataques actuales se caracterizan por una mayor violencia. “Los eventos se dan con mayor violencia y afectan a muchos de nuestros conductores”, subrayó.
En cuanto al impacto económico, estimó que un vehículo de transporte tiene un valor aproximado de 4.5 millones de pesos, al que se suma la mercancía transportada, cuyo valor puede oscilar entre 50,000 y varios millones de pesos. Lo más lamentable, enfatizó, es la pérdida de vidas o el daño a la salud e integridad de los operadores.
Destacó el programa “Cero incidentes, cero robos”, aplicado de manera piloto por la Presidencia de la República en Veracruz, Ciudad de México, Querétaro y la región Sonora-Sinaloa, marcó un cambio de paradigma: pasar de la reacción a un modelo preventivo basado en inteligencia y coordinación.
A ello se añadió el programa de balizado de unidades, impulsado también por las autoridades. “CANACAR logró que 15,000 vehículos de sus afiliados fueran balizados, aunque aún no existe un registro preciso de cuántos han sido recuperados gracias a este sistema”.
Infraestructura estratégica
La puesta en operación del primer parador seguro en San Juan del Río y el desarrollo de seis proyectos adicionales forman parte de una política orientada a reducir riesgos operativos y mejorar las condiciones de descanso de los conductores, un factor clave ante el déficit de más de 90,000 operadores que enfrenta el sector.
Una situación que se agrava debido a la falta de capacitación, a la inseguridad en carretera y a que los operadores desmotivan a otros a unirse a la profesión debido al riesgo.
“Desafortunadamente no logramos bajar el déficit de operadores y será un reto para el próximo presidente trabajar en este aspecto. Además, hoy hay más camiones, más empresas y más rutas y la infraestructura de seguridad no ha crecido al mismo ritmo.” reconoció Miguel Martínez Millán.
Asimismo, adelantó que antes de que termine su gestión inaugurará en San Martín Texmelucan, Puebla el primer Centro de Capacitación Internacional para operadores y operadoras de vehículos de transporte.

Freno a los vehículos obsoletos
Uno de los avances más significativos, que destacó el presidente de Canacar fue el acuerdo con las secretarías de Economía y Medio Ambiente para limitar la importación de camiones usados provenientes de Estados Unidos.
“La medida no sólo frenó el ingreso de unidades obsoletas, sino que fortaleció el mercado interno y alineó al autotransporte mexicano con los estándares ambientales exigidos en las cadenas de suministro regionales”, aseguró Martínez Millán.
Este punto cobra especial relevancia en el contexto del T-MEC, donde la eficiencia logística, la trazabilidad y el cumplimiento regulatorio son determinantes para mantener la competitividad frente a Estados Unidos y Canadá. Un tema en el que CANACAR sostuvo un diálogo permanente con las autoridades federales para evitar distorsiones en la integración regional y defender la libre circulación.
Fortalecimiento institucional
La Cámara amplió su presencia con cinco nuevas delegaciones y reforzó su infraestructura de capacitación. No obstante, el déficit de operadores continúa siendo el principal cuello de botella estructural.
A unos días de concluir formalmente su mandato, el próximo 2 de marzo, Miguel Martínez Millán deja una CANACAR con mayor interlocución gubernamental y una agenda enfocada en seguridad, modernización e integración comercial. Los pendientes son significativos, pero la continuidad en la estrategia y la coordinación con el Gobierno Federal serán determinantes para que el autotransporte mexicano mantenga su papel como columna vertebral del T-MEC y de la integración logística de América del Norte.




