El panista Miguel Márquez Márquez, gobernador de Guanajuato, gastó 123.72 por ciento más de lo presupuestado en comunicación social y publicidad.
Los recursos del Ramo 23 fueron en un principio la partida secreta del presidente, para luego convertirse en un cajón de gasto público discrecional, sinónimo de abuso y arbitrariedad.