Es difícil imaginarse que 60 legisladores mexicanos sean investigados y condenados a cárcel. Mucho menos el hijo o hija de cualquier presidente mexicano. Y casi inimaginable un ex presidente de México.
La corte determinó que Iñaki Urdangarin es culpable de fraude y evasión fiscal, entre otros delitos, aunque le absolvió del delito de falsificación de documentos.