La mayoría de las víctimas eran clientes de un local; el grupo extremista Al Shabab, vinculado a Al Qaeda, suele atacar zonas de alto perfil de Mogadiscio con atentados suicidas.
De acuerdo con autoridades, milicianos musulmanes detonaron de forma remota un artefacto explosivo en un centro comercial filipino; elementos detectaron otro artilugio similar en un lugar cercano.