Consultor en EPLOC y presidente de exITAM

Nuevos trabajos, nueva seguridad social

El IMSS firmó recientemente un convenio de colaboración con plataformas de servicios digitales para promover la incorporación voluntaria de personas trabajadoras independientes.

La aparición de nuevas tecnologías ha replanteado muchas de las dinámicas que antes considerábamos eternas. La reciente expansión de plataformas digitales de servicios ha impactado prácticamente en todos los aspectos de la vida de las personas en México. Un ejemplo de esto es la movilidad y el reparto de bienes a domicilio, los cuales no han sido ajenos a este desarrollo; este tipo de servicios tecnológicos ha traído grandes beneficios tanto para los consumidores como para quienes deciden trabajar de manera independiente bajo estos esquemas. En palabras del director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, “los avances tecnológicos han brindado libertad a la clase trabajadora y resuelto problemas de la vida cotidiana de manera rápida, segura y accesible”.

No obstante, nuevas formas de trabajar requieren de nuevos esquemas de seguridad para el bienestar de quienes usan las plataformas digitales para autoemplearse como conductores o repartidores de alimentos y otros bienes a domicilio. Es necesario repensar los esquemas de seguridad social y el acceso a la misma. Por ello, el IMSS ha emprendido esfuerzos para ampliar la base de personas con una red de seguridad social en sus vidas y la de sus familiares. De esta manera, se han creado programas piloto para la incorporación al IMSS de quienes antes eran vulnerables.

En este sentido, el IMSS firmó recientemente un convenio de colaboración con plataformas de servicios digitales para promover la incorporación voluntaria de personas trabajadoras independientes. Este esquema resulta conveniente, no solo porque permite que los socios puedan seguir trabajando con la flexibilidad que caracteriza este tipo de labor (en tiempos, lugares y formas de conexión sobre todo), sino porque posibilita que las personas conductoras o repartidoras gocen de todos los beneficios que otorga el IMSS a cualquier persona que está en alguna actividad económica en el país. Con esta acción, quienes han sido una pieza fundamental en las medidas de reactivación económica a raíz de la crisis causada por la pandemia por Covid-19 en el país, podrán ahora disfrutar de una red de bienestar que protegerá a toda su familia.

Este programa piloto resulta sumamente innovador a nivel internacional, pues permite incorporar a miles de personas a la seguridad social, sin sacrificar la innovación tecnológica ni la flexibilidad e independencia. Con este acuerdo, México se posiciona, sin duda, como la punta de lanza en este sentido a nivel América Latina, y se refuerza la idea de que la seguridad social necesita de nuevos enfoques innovadores que se adapten a las nuevas realidades del empleo a nivel global.

Programas de vanguardia como éste han hecho que quienes nunca antes habían tenido los beneficios de la seguridad social, ahora cuenten con una red de apoyo accesible. Este programa, que permite por primera vez la incorporación a la seguridad social sin castigar los esquemas flexibles de trabajo que caracterizan a las plataformas, es muestra de la convicción del IMSS por ampliar el número de personas protegidas por el Estado y construir condiciones de justicia social. Es un primer paso en la discusión, pero firme y en la dirección correcta.

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