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Banxico: ¿cuidando la congruencia con su mandato?

Banxico no sólo se animó a disminuir la tasa, sino que, en su guía futura, adelantó que valorará la posibilidad de hacer un recorte más

Vaya polémica la que levantó la decisión de política monetaria del Banco de México dada a conocer el jueves pasado, en la que anunció un recorte de 25 puntos base –un cuarto de punto– en la tasa de referencia, a 6.75 por ciento, por mayoría de 3 votos a 2.

Antes de la decisión, las opiniones entre analistas de mercados financieros y economistas del sector privado estaban divididas.

Una estrecha mayoría en la encuesta Citi México del 20 de marzo anticipaba que la tasa de referencia se mantendría sin cambios en la reunión de esta semana y que el siguiente movimiento sería una baja de 25 puntos base hasta la próxima decisión de mayo.

Cabe recordar que, a principios de febrero, la Junta de Gobierno de Banxico decidió hacer una pausa en el ciclo de recortes de la tasa de referencia.

Pausa que, pese a las presiones inflacionarias en la economía mexicana como resultado de los incrementos en los precios de los productos agropecuarios, fue más corta de lo previsto.

Banxico anunció la reducción en su tasa objetivo de 7.0 a 6.75 por ciento, en un entorno de tensiones geopolíticas por el conflicto en Medio Oriente y de revisión al alza en las expectativas de inflación general y subyacente del propio banco central para el primer, segundo y tercer trimestres de 2026.

No sólo se animó a disminuir la tasa, sino que, en su guía futura, adelantó que valorará la posibilidad de hacer un recorte más, con el que concluiría el ciclo de flexibilización iniciado en agosto de 2024:

“Hacia delante, conforme la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras lo amerite, la Junta de Gobierno valorará la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional a la tasa de referencia”.

Alonso Cervera, director general adjunto de Estudios, Asuntos Públicos y Comunicación de Banco Santander México, dijo a quien esto escribe que “la pregunta que queda abierta es si nada más se van a ir por uno más o si esta frase la podrían repetir en los siguientes meses, aun recortando la tasa”.

Suponiendo sin conceder que Banxico concrete un recorte más de un cuarto de punto, su tasa de referencia llegaría a 6.50 por ciento, que sería el nivel ‘terminal’ de la tasa, donde prácticamente ya estaría en la zona de neutralidad.

La duda es cuándo se alcanzaría la tasa terminal, si en mayo o junio de este año, o incluso más adelante.

Otro apunte es que el banco central estaría en terreno neutral, lo cual implica que la tasa de referencia deja de ser explícitamente restrictiva, sin haber alcanzado la convergencia a la meta puntual de inflación de 3.0 por ciento.

Aunque revisó al alza sus pronósticos para la inflación general y su componente subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles, entre el primer y tercer trimestres de este año, Banxico continúa anticipando que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027.

Su mandato constitucional de mantener la estabilidad de precios exige pronosticar la trayectoria de la inflación a su objetivo.

Sin embargo, el proceso de convergencia a la meta dentro del horizonte de pronóstico se advierte retador, sobre todo porque dos días antes de la decisión del banco central, el INEGI dio a conocer los datos de inflación en la primera quincena de marzo, que causaron una sorpresa negativa.

La inflación general se aceleró a 4.6 por ciento anual en la primera mitad del mes, su mayor nivel desde finales de octubre de 2024, ante el repunte de 23.9 por ciento anual en los precios de frutas y verduras, su alza más significativa desde julio del mismo año.

Esta fue la reunión de Banxico con mayor disenso en mucho tiempo –desde agosto de 2024– respecto a la decisión mayoritaria, con los votos a favor del recorte en la tasa a 6.75 por ciento de la gobernadora Victoria Rodríguez y los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía, mientras que los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath votaron por mantenerla en 7.0 por ciento.

Los dos votos disidentes en la Junta de Gobierno dejan ver que la decisión fue muy complicada, pues, como se expuso antes, ni entre los analistas había consenso dado el complejo e incierto panorama inflacionario.

La minuta de esta reunión, que se publicará el 9 de abril, permitirá conocer la inclinación del ala blanda o ‘dovish’ (paloma) para volver a recortar o parar el ciclo.

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