Visión Compartida

Mexico Investment Week: los 34 mil millones de dólares que explican por qué México fue a Nueva York

Yucatán leyó ese reto antes de viajar y fue el único estado con presencia institucional durante los tres días del foro por encomienda del Gobernador Joaquín Díaz Mena.

En el primer semestre de 2026 México captó 34 mil 968 millones de dólares de inversión extranjera directa, la cifra más alta registrada para un periodo comparable de acuerdo con la Secretaría de Economía. El dato trae un matiz que pesa más que el titular: el 88.5 % de ese monto fue reinversión de utilidades de empresas que ya operan en el país, y sólo la fracción restante correspondió a capital que llega por primera vez. Quien ya está en México sigue apostando por México; el capital que todavía observa desde fuera es el que decide si el ciclo se amplía o se agota. Con esa aritmética en la mano, del 8 al 10 de septiembre el país fue a Nueva York a conversar con los que observan desde fuera. Eso fue, en su esencia, la séptima edición de la Mexico Investment Week, y vale la pena describirla con detalle, porque pocas veces se concentran en tres días y en unas cuantas cuadras de Manhattan tantas de las decisiones que determinarán cuánto capital físico se construirá en México durante la próxima década.

La semana la organiza la Bolsa Institucional de Valores, BIVA, bajo la dirección de María Ariza García Migoya, y con la conducción operativa de Santiago Salinas, que ha hecho de este encuentro un espacio que crece cada año en asistentes, en instituciones y en profundidad de agenda. Coorganiza la Secretaría de Relaciones Exteriores, y acompañan la Bolsa Mexicana de Valores, la Asociación Mexicana de Capital Privado, la de Fibras, la de Bancos, la de Afores, la de Intermediarios Bursátiles, el Consejo Coordinador Empresarial, CONCAMIN, COPARMEX, COMCE, ANTAD y una veintena de despachos e instituciones financieras que patrocinan las jornadas.

La delegación gubernamental la encabezó el canciller Roberto Velasco Álvarez, acompañado del embajador de México en Estados Unidos de América, Roberto Lazzeri; de Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, y de los responsables de diplomacia económica de la Cancillería. Del otro lado de la mesa se sentaron más de quinientos inversionistas: fondos de infraestructura como Macquarie, Copenhagen Infrastructure Partners y Global Infrastructure Partners, de BlackRock; gestoras de crédito como Apollo y Allianz Global Investors; la Corporación Financiera Internacional; Goldman Sachs, Vanguard y Merrill Lynch; las Afores XXI Banorte, Sura e Invercap, y el ecosistema de capital privado que administra el ahorro de millones de mexicanos. La arquitectura de la semana reproduce la del mercado: un día de capital privado con AMEXCAP en las oficinas de White & Case, un día plenario en el piso veintisiete de Rockefeller Plaza, y un día de infraestructura, banca y estados en Jones Day, además del BIVA Day y del Fibra Day dedicados a los emisores mexicanos.

El tono de un foro de este tipo se mide en frases y en cifras. El canciller Velasco abrió con una idea que después recorrió todos los pasillos: México es un país que entrega resultados. Enumeró lo que un inversionista quiere escuchar, un mercado interno de más de 130 millones de consumidores, acceso preferencial a más de cincuenta países, estabilidad macroeconómica, dos océanos y una base industrial sofisticada, y añadió algo de mayor calado institucional: que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo de la diplomacia económica una prioridad de gobierno y que la red de más de 160 embajadas y consulados se está convirtiendo en una plataforma de promoción de comercio e inversión. Altagracia Gómez dijo lo que corresponde a un consejo asesor empresarial frente a una sala de fondos: que el Plan México avanza en la dirección correcta y que hay que ejecutarlo más rápido, siempre más rápido.

El embajador Lazzeri fue, con diferencia, la voz mexicana más presente de la semana: sostuvo en público una conversación con Apollo Global Management en la que la gestora colocó a México entre sus mercados prioritarios, describió el nearshoring como una integración de Norteamérica que depende de energía, infraestructura y electricidad, y dejó abierta la posibilidad de desplegar hasta 20 mil millones de dólares en proyectos mexicanos; y desplegó al mismo tiempo una intensa agenda de medios en Nueva York, con Bloomberg TV entre otros espacios, para defender la revisión del T-MEC con un argumento sencillo y eficaz: los dos países ya no intercambian mercancías, producen juntos.

La AMEXCAP aportó el número que mejor retrata el momento: los fondos de capital privado invirtieron 6 mil 35 millones de dólares en México en el primer semestre, más que en todo 2025, y de esa suma apenas 50 millones se dirigieron a infraestructura y energía. Se discutió con franqueza la reforma judicial a un año de distancia, la certeza física y fiscal para inversiones de largo plazo, el crédito privado y las Fibras, y en cada panel las dudas se pusieron sobre la mesa junto con los números que las sostienen o las disipan.

El significado de la semana se entiende a la luz de los meses previos. El plan de infraestructura de la Presidenta Sheinbaum, de 5.6 billones de pesos con horizonte a 2030, desató desde el verano una competencia entre las mayores gestoras del mundo por participar en él. Detrás hay una tendencia que esta columna ha seguido durante todo el año: después de quince años en que los mercados premiaron lo intangible, el capital regresa a los activos físicos escasos y de larga vida, puertos, redes, plantas, ferrocarriles, astilleros, aquello que no se replica con software y que tarda una década en construirse. México tiene exactamente lo que ese capital busca, y la Mexico Investment Week fue el lugar donde ambas partes se encontraron con la agenda ordenada.

Queda la conclusión de fondo, que los propios organizadores formularon con claridad. El interés existe y está documentado; el desafío es convertirlo en flujos nuevos hacia empresas, infraestructura y proyectos productivos. Los fondos que estuvieron en Nueva York compran activos estructurados, con derechos claros, contrapartes solventes y obra que se puede inspeccionar. El reto de México, del Gobierno federal y de los estados por igual, consiste en producir más proyectos con grado institucional, y en hacerlo con mayor velocidad.

Yucatán leyó ese reto antes de viajar y fue el único estado con presencia institucional durante los tres días del foro por encomienda del Gobernador Joaquín Díaz Mena. El martes, en la jornada de capital privado, el Secretario de Economía y Trabajo, Jorge Ermilo Barrera Novelo, expuso cómo se está construyendo certeza para el capital en el estado, el avance de los proyectos y como se están estructurando instrumentos que un fondo pueda verificar. El jueves, en el panel de oportunidades de inversión subnacional, me correspondió, presentar lo que hoy distingue al estado: su geografía frente a un Golfo que Estados Unidos está reindustrializando, el momentum de una economía entre las de mayor crecimiento del país, la infraestructura que llega toda en la misma ventana y la seguridad que ningún otro estado puede ofrecer. De ese trabajo escribiré en otra entrega. Esta semana la noticia es México, sentado frente al capital del mundo con sus números en la mano. Esa es la visión compartida que este tiempo exige.

Víctor José López Martínez

Víctor José López Martínez

Abogado internacional mexicano, socio fundador de Sánchez- Labrador & López Martínez S.C. (SLLM) y actualmente Representante del Gobierno del Estado de Yucatán en la Ciudad de México.

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