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Las flores, de vuelta

Los floricultores nacionales tuvieron un ‘amoroso’ 14 de febrero, luego de casi tres años de crisis por la pandemia.

El Día del Amor y la Amistad significó el regreso de la floricultura en el país, luego de casi tres años de crisis por la pandemia.

Y es que la compra de flores se desplomó el 10 de mayo de 2020, el Día de la Madre, cuando estaba el llamado a suspender actividades económicas que no fueran indispensables, lo que significó que toneladas de rosas se echaran a perder, porque las celebraciones fueron en casa y la venta de arreglos y flores fueron menores que en años anteriores.

Todavía el 10 de mayo del año pasado, la producción y venta fueron tímidas.

Sin embargo, para este 14 de febrero la luz se vio en este sector, y es que los contagios de COVID venían a la baja en noviembre, cuando los floricultores planearon las plantaciones de las flores a comercializar en febrero.

Y aunque en diciembre y enero hubo un repunte casos, que autorestringió a algunas familias a limitar la convivencia social, en febrero bajó la intensidad de contagios y para el 14 de este mes, con un fin de semana para festejar desde el viernes 11, ha sido la luz al final del tunel.

Los cortes de las rosas, tulipanes, gerberas, anturios y las orquídeas se realizaron a principios de febrero y desde el lunes 7 de febrero la Central de Abastos coloreó los pasillos y se comercializaron hacia los diferentes estados del País.

A Yucatán los camiones cargados de flores llegaron entre miércoles y jueves, porque el viernes por la mañana las florerías y comercializadores se abastecieron para tener arreglos y flores individuales listas para la venta.

Incluso el domingo se realizó una segunda compra para estar listos el lunes 14.

Fernando Poblano, del consejo estatal de floricultores en Yucatán, nos ha recordado que los floricultores plantas tres meses antes para cosechar, es por eso que las plantaciones de noviembre se cosecharon en febrero.

Y ante la venta de febrero, ya planean las plantaciones del 10 de mayo y se avizora una mejor venta, ya que la pandemia ha dado indicios de ir disminuyendo.

México, a diferencia de países productores como Colombia, tiene la mayoría del consumo en el interior del país y la exportación es menor. Es por ello que una baja en el consumo significa un golpe en las ventas y los ingresos, que fue lo que ocurrió con la pandemia.

Sin embargo, la esperanza por la recuperación se vislumbra y lo han dejado de manifiesto los camiones cargados de flores que salieron de la Central de Abastos, donde se concentra la comercialización de las cosechas de los principales productores del Estado de México y Morelos.

La pandemia modificó la demanda de flores, ya que la principal compra era de las flores para bodas, XV años, bautizos y festividades sociales las de mayor demanda, así como las fechas simbólicas como 14 de febrero, 10 de mayo y Día de Muertos.

Sin embargo, la pandemia y la contingencia revirtieron la demanda y en lugar de ser flores para eventos sociales, los productores lograron salir adelante por la demanda de flores para novenas, para difuntos y de último lugar para eventos sociales.

Poco a poco la floricultura irá retomando su ritmo, y seguramente remontará en este año por completo.

Mientras, un ramo de flores en el comedor ayudará a la reactivación de esta actvidad.

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