Lo Básico

Felicidad restaurantera

Desde el 4 de octubre en Yucatán ya no hay restricción a la movilidad y aunque los restaurantes deben cerrar a las 12 de la noche, ya tienen un aforo de 50 por ciento.

En la industria restaurantera se percibe un ambiente festivo, alentador, esperanzador, sobre todo en la yucateca.

Y es que luego de haber cerrado 60 por ciento de las unidades de venta por las restricciones de movilidad ocasionadas por la pandemia, y de perder empleos por 13 meses consecutivos, ya se ve la luz al final del tunel.

Esta quincena de octubre ha sido la mejor desde que empezó la pandemia y el mes está arrojando los mejores resultados desde aquel fatídico 16 de marzo de 2020, cuando se suspendieron las clases presenciales y comenzó la inactividad comercial.

Los propios restauranteros resaltan que Yucatán es el único estado donde el principal generador de empleos es la actividad restaurantera, y en segundo lugar el de la construcción.

Esta actividad genera 70 mil puestos de trabajo y en la contingencia sanitaria solamente pudieron dar servicio los que se adaptaron o tenían servicio para llevar o a domicilio; el resto tuvo que cerrar sus puertas y reabrirlas hasta julio de 2020 con aforos limitados y restricciones en movilidad nocturna.

Para dimensionar un poco, un restaurante con capacidad de 130 personas y área de juegos, así como amenidades, pudo reabrir con un aforo de 25 por ciento y de recibier 130 tuvo que hacerlo con un máximo  de 32.

Fue hasta mayo de este año que se dejaron de perder empleos, fue en este mes que se generaron mil 200 puestos de trabajo y desde entonces ya no ha habido pérdidas. Desde enero de este año ha habido reaperturas de algunos restaurantes.

Yucatán tenía 18 mil unidades y cerró 60 por ciento, que poco a poco han ido reaperturando.

Y desde el 4 de octubre el estado ya no tiene restricción a la movilidad, se puede circular a cualquier hora y aunque los restaurantes deben cerrar a las 12 de la noche, ya tienen un aforo de 50 por ciento, ya pueden estar ocho personas máximo en una mesa.

Y la quincena de octubre ha sido la mejor en ventas desde que comenzó la pandemia, pero la perspectuva es mejor aún.

En noviembre se proyecta la segunda dosis de vacunación para los menores de 30 años en Mérida, lo que permitirá que negocien para que el aforo aumente a 75 por ciento a o a 100  por ciento en diciembre.

Los meses de octubre solían ser bajos en la industria, y la mejor época comenzaba con el Buen Fin y hasta enero, pero ahora está siendo un octubre extraordinario y si no hay rebrote y las perspectivas se cumplen, la industria cerrará el año con números favorables, luego de meses de oscuridad.

La industria restaurantera es de los eslabones clave en el consumo de alimentos y bebidas de producción local. La reactivación de los mismos permitirá mejorar las proveedurías y atender ese gusto por el buen comer y el buen beber que se restringió por meses.

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