Lo Básico

En un hilo, la temporada de pulpo

En Yucatán hay 19 plantas exportadoras que cada año deben tramitar ante la Cofepris el certificado para las congeladoras que les permitirá exportar a Europa,

Cuando las cuerdas son viejas o se estiran mucho, todo se sostiene por uno de los hilos y así se encuentra la próxima temporada de pulpo en Yucatán: en un hilo.

La segunda pesquería más importante del estado, por su impacto social y derrama económica, pende de un hilo y de una autoridad federal para volver a dar certeza y certidumbre a toda la cadena productiva que empieza con más de 13 mil pescadores que se hacen a la mar.

Se trata de la Cofepris, la autoridad sanitaria federal responsable de certificar las plantas congeladoras que almacenan el pulpo capturado y que se exporta a Europa.

¿Por qué es importante la certificación y puede afectar a toda la cadena? Porque el principal destino de exportación del pulpo de Yucatán es Europa, y porque Yucatán es el principal exportador de pulpo de todo México, dándole al país el tercer lugar mundial en captura del octópodo.

Además porque de lo que pagan los compradores de Europa, 90 por ciento llega directamente a los pescadores.

Es la pesquería que menos intermediarios tiene, y a diferencia de hace un año, cuando la pandemia apenas llevaba cinco meses en el país, hoy ya hay compradores europeos interesados en el producto y solamente faltan 15 días para el arranque.

Dimensiones

En Yucatán hay 19 plantas exportadoras que cada año deben tramitar ante la Cofepris el certificado para exportar a Europa, donde se confirma que cumplen con los estándares de calidad y sanidad.

La autoridad sanitaria solía iniciar el trámite un mes antes de la temporada de captura, que inicia el 1 de agosto y ya empezada la temporada, realizaba la segunda parte para confirmar la operación.

Sin embargo, este año la Cofepris les ha informado a los exportadores de pulpo que la certificación se hará hasta agosto, iniciada la temporada.

La decisión ha puesto en jaque a los industriales, ya que no tienen certeza o certidumbre de que en agosto sí se hará la certificación y mientras no la tengan, no pueden hacer tratos de venta a Europa, aunque haya interesados en comprar.

De las 19 plantas exportadoras, nueve necesitan actualizar sus certificados y han solicitado la gestión de la autoridad estatal en pesca, así como la gestión del titular de Conapesca y del propio gobernador del estado.

En el litoral yucateco se captura un promedio de 15 mil toneladas, del 1 de agosto al 15 de diciembre que dura la temporada; el año pasado fueron 13 mil y suele exportarse la mitad a Europa.

Son 550 barcos de mediana altura y mil 500 lanchas ribereñas que activan a más de 13 mil pescadores en la temporada de pulpo. Es un festín cada inicio.

El año pasado el arranque lo marcó la pandemia, altos inventarios de pulpo, precio bajo y poca demanda.

Hoy el panorama es esperanzador, hay compradores que ya están en la puerta, se prevé buen precio, no hay inventarios y se confía que Mamá Naturaleza les permita la captura de 20 mil toneladas.

Sus razones tendrá la Cofepris para no priorizar las certificaciones a las plantas exportadoras, pero en sus manos está el único hilo para una buena temporada de pulpo.

La esperanza es que se logre un avance en las certificaciones durante los 15 días que quedan previos al arranque y no se rompa el único hilo que queda por estirar tanto la cuerda.

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