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Dos años

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Dos años

01/12/2020
Actualización 02/12/2020 - 12:13

¿Qué significan los dos años de AMLO al frente del país? Por un lado, está el ojo puesto en las regiones y poblaciones más vulnerables del país, especialmente en el sureste. Gran parte de las inversiones se han enfocado a sacar adelante proyectos que puedan transformar esta parte del país tan olvidada por las administraciones anteriores. Por ello, se continúa y avanza en la construcción del Tren Maya y el Corredor Transístmico. El segundo vendría a detonar esa región del país y una parte de América.

Por otro lado, hay un enfoque no visto antes en cuanto a reducir el gasto corriente de parte del gobierno federal para redirigirlo a lo más fundamental y apremiante: la salud. Este tema se atiende empezando por concluir las más de 30 obras que se dejaron pendientes durante las administraciones anteriores ya sea por encontrarse inconclusas o sin equipamiento.

Otro punto relevante ha sido la consolidación del Insabi y la mira en la atención a la pandemia, buscando convenios con la inversión privada para atender otras enfermedades y operaciones en sus instalaciones para no detener el servicio.

Por último, y no menos importante, se encuentra la prioridad de conseguir y distribuir la vacuna universal contra el Covid-19 para todo el país. Esta vacuna permitirá el avance en la apertura comercial y la movilidad total de las personas.

Algunos han criticado el manejo de la pandemia y se les olvidan algunos puntos. Primero, este tema es asunto de los tres órdenes de gobierno, no sólo del federal. También, más importante todavía, depende de toda la sociedad. Una sociedad que tiene 50 millones de pobres que viven al día y que no pueden darse el lujo de quedarse en casa. Una sociedad que llegó enferma con una población en la que uno de cuatro adultos sufre de hipertensión, 9 por ciento diabetes y tres de cuatro personas tienen obesidad. Temo que estas comorbilidades han hecho más complicado aún el manejo de la epidemia. De hecho, se dice que no es lo mismo morir con Covid-19 que morir de Covid-19, aunque el resultado es igual de doloroso y triste.

A pesar de estas escalofriantes cifras, no se han congestionado en desmedida los hospitales ni se ha dejado de abastecer de insumos alimentarios a nuestra población. Esto podría parecer poca cosa, pero es un reto mayor.

En estos dos años también se cumplieron las 13 promesas de campaña desde lo legislativo, tan es así, que finalmente se aprobó que el presidente sea ante la justicia un ciudadano más y pueda ser juzgado sin fuero. También entre los reconocimientos, incluso internacionales, está el manejo de la parte económica al no haberse endeudado como muchos se lo pedimos al inicio de la emergencia sanitaria.

Otro de los cambios positivos durante estos dos años son el aumento inédito del salario mínimo, el aumento de la recaudación de impuestos y la creación de una zona franca en las fronteras norte y sur. Veo lo anterior como una manera nueva de caminar y, claro, como todo, quedan retos. Tal vez el mayor y el que nombramos desde hace dos años se llama seguridad pública.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.